Durante décadas, la investigación sobre los efectos del cannabis en el cerebro se ha centrado casi exclusivamente en adolescentes y adultos jóvenes, subrayando riesgos como problemas de memoria, atención o motivación. Sin embargo, un nuevo estudio introduce un giro inesperado: en adultos de mediana edad y mayores, el consumo de cannabis podría asociarse con un mayor volumen cerebral y un mejor rendimiento cognitivo.
Este trabajo, realizado por investigadores de la Universidad de Colorado Anschutz y basado en datos del Biobanco del Reino Unido, analiza a 26.362 personas de entre 40 y 77 años. Los resultados, publicados en febrero de 2026, sugieren que la relación entre cannabis y envejecimiento cerebral es mucho más matizada de lo que se suele afirmar.
🔍 Principales hallazgos del estudio
1. Mayor volumen cerebral en consumidores
Los investigadores observaron que, en varias regiones del cerebro con alta densidad de receptores cannabinoides CB1, los consumidores de cannabis —especialmente los moderados— presentaban mayor volumen cerebral que los no consumidores.
Esto es relevante porque:
- El envejecimiento suele ir acompañado de atrofia cerebral.
- Un mayor volumen podría indicar mejor preservación estructural, no crecimiento anómalo.
El hipocampo, clave para la memoria y vulnerable en enfermedades como la demencia, fue una de las regiones donde más se notó esta diferencia.
2. Mejor rendimiento cognitivo
Las áreas con mayor volumen también se asociaron con mejor desempeño en pruebas cognitivas, incluyendo:
- memoria,
- atención,
- velocidad de procesamiento,
- funciones ejecutivas.
Esto sugiere que las diferencias estructurales no son meramente anatómicas, sino que tienen relevancia funcional.
3. El consumo moderado destaca
Uno de los patrones más consistentes fue que los consumidores moderados tendían a obtener los mejores resultados globales. En algunos casos concretos, como la memoria visual, los consumidores frecuentes incluso superaron a los moderados, lo que apunta a posibles efectos dependientes de la dosis.
4. Diferencias entre hombres y mujeres
El estudio también detectó interacciones complejas entre género, consumo y estructura cerebral. Aunque no emergió un patrón simple, sí quedó claro que:
- hombres y mujeres consumen cannabis de forma distinta,
- su sistema endocannabinoide podría responder de manera diferente.
Esto abre la puerta a investigaciones más específicas.
5. No todo son efectos positivos
El consumo elevado se asoció con menor volumen en el cíngulo posterior, una región implicada en memoria y regulación emocional. Sin embargo, la literatura científica no coincide sobre si una reducción en esta zona es necesariamente negativa, lo que refuerza la idea central del estudio: los efectos del cannabis no son unidireccionales.
🧬 Contexto científico adicional
El sistema endocannabinoide, que regula procesos como el apetito, el sueño, el dolor y la plasticidad neuronal, cambia con la edad. Algunas hipótesis que podrían explicar los resultados:
✔ Efecto neuroprotector potencial
Ciertos compuestos del cannabis, especialmente el CBD, han mostrado propiedades antiinflamatorias y antioxidantes en estudios preclínicos.
✔ Modulación del estrés y el sueño
El cannabis es usado por muchos adultos mayores para:
- insomnio,
- dolor crónico,
- ansiedad.
La mejora indirecta de estos factores podría favorecer la salud cerebral.
✔ Estimulación del sistema endocannabinoide
Con la edad, este sistema se vuelve menos activo. El cannabis podría actuar como un “suplemento” externo, aunque esto aún es especulativo.
⚠️ Limitaciones importantes del estudio
Los propios autores advierten que los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio no recogió información clave como:
- tipo de producto consumido,
- potencia del THC,
- proporción THC/CBD,
- método de consumo,
- frecuencia actual (solo consumo a lo largo de la vida),
- motivos del uso.
Además, se trata de un estudio observacional, por lo que no puede establecer causalidad. Es decir: no sabemos si el cannabis mejora el cerebro o si las personas con mejor salud cerebral tienden a consumir más.
🏥 Implicaciones para salud pública y políticas
El consumo de cannabis entre adultos mayores está aumentando, especialmente para tratar:
- dolor crónico,
- trastornos del sueño,
- ansiedad,
- síntomas asociados al envejecimiento.
Este estudio sugiere que:
- el cannabis no debería ser demonizado en este grupo,
- pero tampoco debe considerarse automáticamente beneficioso,
- y es urgente investigar cómo influyen dosis, compuestos y patrones de uso en el cerebro envejecido.
En un contexto de legalización creciente y productos cada vez más potentes, comprender estos efectos es esencial para diseñar políticas basadas en evidencia, no en prejuicios.
📌 Conclusión general
El estudio aporta una visión más compleja y equilibrada sobre el cannabis en la edad adulta avanzada. Lejos de los mensajes simplistas, los datos indican que:
- El cannabis no parece dañar de forma uniforme al cerebro envejecido.
- En algunos casos, podría incluso asociarse con mejor preservación estructural y cognitiva.
- Los efectos dependen de la dosis, el género y posiblemente del tipo de producto.
- Se necesitan estudios más detallados para comprender los mecanismos y las implicaciones clínicas.
En resumen: ni panacea ni veneno, sino un fenómeno biológico y social que requiere matices y más investigación.



