Cannabis medicinal y depresión: el registro británico asocia su uso a mejoras durante dos años

Cannabis medicinal y depresión: el registro británico asocia su uso a mejoras durante dos años

Mario Blunt
28 de enero de 2026

Los pacientes con depresión tratados con cannabis medicinal en el Reino Unido mantuvieron mejoras en sus síntomas durante dos años, según un estudio basado en el UK Medical Cannabis Registry, el registro nacional que recoge datos reales de quienes reciben cannabis con fines terapéuticos. El trabajo, titulado Registro de Cannabis Medicinal del Reino Unido: Una serie de casos de dos años sobre resultados clínicos en depresión, se ha publicado en ScienceDirect (Journal of Affective Disorders).

La relación entre cannabis medicinal y depresión que describe el estudio es una asociación, no una prueba de causa y efecto, porque el diseño tiene limitaciones metodológicas. Además de la eficacia y la seguridad, los autores describen el perfil de los pacientes, los productos que usaron y los efectos secundarios más frecuentes.

Quiénes participaron y qué tomaron

El análisis incluye a pacientes adultos inscritos en el registro entre 2019 y 2021 con un diagnóstico principal o secundario de depresión. Todos recibieron productos de cannabis medicinal, ya fueran flores, aceites o formulaciones combinadas, y se les siguió durante 24 meses.

Las formulaciones se agrupan en tres tipos:

Tipo de productoCaracterísticas
Aceites ricos en CBDMayor uso en pacientes con ansiedad y depresión.
Flores ricas en THCUso más frecuente en dolor crónico, pero también presentes en este grupo.
Productos mixtos THC/CBDCombinación para modular efectos psicoactivos.

Mejoras en el ánimo, el sueño y la ansiedad

El estudio recoge mejoras significativas y sostenidas en los síntomas depresivos, sobre todo en los primeros meses, medidas con escalas estandarizadas como el PHQ‑9 u otras similares. Los pacientes también mejoraron en calidad de vida, sueño y ansiedad asociada, y en el dolor crónico cuando lo padecían.

Las mejoras se mantuvieron entre 12 y 24 meses, aunque en algunos pacientes fueron disminuyendo poco a poco.

Los efectos adversos fueron en su mayoría leves o moderados, en línea con lo habitual en el cannabis medicinal: somnolencia, sequedad de boca, mareos, aumento del apetito y, en algunos casos, ansiedad pasajera, sobre todo con productos altos en THC. Los efectos graves fueron raros.

Las limitaciones del estudio

Según los autores, el cannabis medicinal podría ser una opción útil para pacientes con depresión resistente o asociada a otros problemas como el dolor, el insomnio o la ansiedad. Pero el trabajo no es un ensayo clínico aleatorizado, no tiene grupo placebo y los pacientes no se eligieron al azar.

Eso deja abierta la puerta al sesgo de selección, al efecto placebo y a que participen sobre todo pacientes con expectativas positivas. Por eso los resultados, que vinculan sobre todo las formulaciones ricas en CBD o mixtas con mejoras sostenidas y un perfil de seguridad aceptable, solo permiten hablar de asociación. Los autores reclaman ensayos clínicos controlados para confirmarlos antes de establecer recomendaciones clínicas.

Sobre el autor
Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
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