Una revisión científica concluye que el cannabidiol (CBD), el compuesto no psicoactivo del cannabis, tiene un potencial significativo como agente antitumoral, porque interfiere en varios de los procesos que permiten a los tumores crecer, invadir tejidos y resistir los tratamientos convencionales. El trabajo analiza numerosos estudios preclínicos, hechos en cultivos celulares y en animales, sobre el CBD frente al cáncer en distintos tipos de tumor.
Los autores subrayan desde el principio que la mayor parte de esas pruebas procede del laboratorio. Faltan ensayos clínicos en humanos que confirmen la eficacia, la dosis, la seguridad y las posibles interacciones del CBD.
Cómo actúa el CBD sobre los tumores
Según la revisión, el CBD actúa sobre varias dianas a la vez. Reduce la proliferación de las células cancerosas, provoca su apoptosis (muerte celular programada) e interfiere en vías de señalización como PI3K/AKT/mTOR, de las que depende la supervivencia del tumor.
También reduce la inflamación del microambiente tumoral y la producción de citoquinas que favorecen el crecimiento, y limita la formación de los vasos sanguíneos que alimentan al tumor. En cuanto a la metástasis, frena la migración y la invasión de las células cancerosas y afecta a moléculas implicadas en la adhesión celular y en la degradación de la matriz extracelular. Por último, puede aumentar la eficacia de la quimioterapia y la radioterapia y reducir los mecanismos de resistencia del tumor.
Los tumores estudiados
La revisión recoge resultados preclínicos en varios tipos de cáncer:
| Tipo de cáncer | Hallazgos relevantes |
|---|---|
| Glioblastoma | Reduce crecimiento y favorece apoptosis; uno de los tumores donde el CBD muestra mayor potencial. |
| Mama | Inhibe proliferación y metástasis. |
| Pulmón | Disminuye invasión y migración celular. |
| Colorrectal | Reduce inflamación y crecimiento tumoral. |
| Ovario | Inhibe vías PI3K/AKT/mTOR y restaura PTEN, un supresor tumoral clave. |
| Próstata | Efectos antiproliferativos y proapoptóticos. |
Lo que todavía no se sabe
Los resultados de laboratorio coinciden en mostrar efectos antitumorales, y los autores destacan la acción sobre múltiples dianas y la baja toxicidad del CBD. Pero también enumeran sus límites: no se conocen las dosis terapéuticas óptimas, el CBD puede interactuar con otros medicamentos y, como los tumores son muy heterogéneos, quizá no funcione igual en todos.
Por eso insisten en que el CBD no debe considerarse todavía un tratamiento contra el cáncer, sino una línea de investigación que necesita estudios clínicos rigurosos antes de cualquier recomendación.