Un descenso histórico que marca un punto de inflexión
Desplome: el consumo de marihuana entre adolescentes en EE. UU. El consumo de marihuana entre los estudiantes de secundaria en Estados Unidos ha alcanzado su nivel más bajo en más de tres décadas. Según los datos recién publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), solo el 12,9% de los estudiantes de secundaria declaró haber consumido marihuana al menos una vez en los últimos 30 días. Esta cifra representa una caída notable respecto al 17% registrado en 2023 y supone un descenso del 24% en apenas dos años.
Pero lo más llamativo es que este porcentaje es el más bajo desde 1991, año en que la Encuesta Nacional sobre Comportamientos de Riesgo en Jóvenes comenzó a recopilar datos comparables. En aquel entonces, el consumo se situaba en el 14,7%, una cifra que ahora ha sido superada a la baja por primera vez en la historia de la encuesta.
Este descenso no es un fenómeno aislado: forma parte de una tendencia sostenida que se ha ido consolidando durante más de una década.
Una caída sostenida consumo de marihuana entre adolescentes : 44% menos consumo desde 2011
Si ampliamos la perspectiva, el cambio es aún más significativo. En 2011, el 23,1% de los estudiantes de secundaria consumía marihuana de forma habitual. Hoy, esa cifra se ha reducido en torno a un 44%.
Los datos federales muestran una evolución clara:
- 2009: 20,8%
- 2011: 23,1%
- 2013: 23,4%
- 2015: 21,7%
- 2017: 19,8%
- 2019: 21,7%
- 2021: 15,8%
- 2023: 17%
- 2025: 12,9%
La tendencia general es inequívoca: los adolescentes estadounidenses consumen cada vez menos marihuana, incluso en un contexto donde la legalización se ha expandido de forma acelerada.
¿Por qué baja el consumo juvenil incluso con más estados legalizando?
Este es uno de los puntos más interesantes del informe. En 2011, cuando el consumo era del 23,1%, ningún estado había legalizado la marihuana recreativa. Colorado y Washington fueron los primeros en hacerlo en 2012. Hoy, 24 estados permiten el uso recreativo para adultos.
A pesar de ello, el consumo juvenil no ha aumentado; al contrario, ha caído a mínimos históricos.
Posibles factores que explican esta tendencia
- Mayor regulación y control del mercado legal: La legalización ha traído consigo normas estrictas de venta, verificación de edad y control de productos, lo que dificulta el acceso de menores.
- Cambio cultural en la percepción del riesgo: Las campañas de salud pública y la información más accesible sobre efectos y riesgos han influido en la percepción de los jóvenes.
- Menor interés en sustancias tradicionales: Estudios recientes muestran que la Generación Z consume menos alcohol, tabaco y cannabis que generaciones anteriores, priorizando bienestar y salud mental.
- Aumento del uso de productos alternativos como CBD: El cuestionario de 2025 especificaba que los estudiantes no debían contabilizar productos con solo CBD o cáñamo, lo que podría influir en la cifra final.
Cómo se realizó la encuesta y por qué sus datos son fiables
La Encuesta Nacional sobre Comportamientos de Riesgo en Jóvenes es una herramienta clave para entender la salud adolescente en Estados Unidos. Se realiza cada dos años y recopila datos de estudiantes de noveno a duodécimo grado en escuelas públicas y privadas.
Para la edición de 2025:
- Se seleccionaron 230 escuelas, de las cuales 108 participaron.
- De 16.418 estudiantes, respondieron 11.097.
- Tras la edición de datos, se utilizaron 10.710 cuestionarios válidos.
- Los CDC aplicaron ponderaciones para corregir la falta de respuesta y el diseño de muestreo.
El conjunto completo de datos fue publicado el 21 de septiembre de 2026, junto con materiales de apoyo y análisis detallados.
Un descenso que impacta en la salud pública y en el debate político
Este descenso sostenido en el consumo juvenil de marihuana tiene implicaciones importantes:
1. Refuerza la idea de que la legalización no aumenta el consumo adolescente
Los datos contradicen uno de los argumentos más repetidos por los opositores a la legalización: que la disponibilidad para adultos incrementaría el uso entre menores.
2. Permite diseñar políticas más precisas
Con cifras tan claras, los estados pueden ajustar sus estrategias de prevención, enfocándose en grupos específicos o en nuevas tendencias de consumo.
3. Mejora los indicadores de salud mental y conductas de riesgo
Menos consumo de cannabis entre adolescentes suele correlacionarse con menos absentismo escolar, menos problemas de conducta y mejor rendimiento académico.
Conclusión: una tendencia positiva que redefine el futuro del cannabis en EE. UU.
El consumo de marihuana entre los estudiantes de secundaria en Estados Unidos está en su punto más bajo en 34 años. Este descenso, sostenido y profundo, se produce en un contexto de expansión de la legalización, lo que sugiere que las políticas actuales, lejos de aumentar el consumo juvenil, podrían estar contribuyendo a reducirlo.
Los datos de los CDC no solo muestran una mejora en la salud pública, sino que también aportan evidencia valiosa para el debate sobre la regulación del cannabis. La tendencia es clara: los jóvenes estadounidenses están consumiendo menos marihuana que nunca, y esto abre la puerta a nuevas estrategias, nuevas políticas y una comprensión más matizada del papel del cannabis en la sociedad actual.