La aprobación de la enmienda n.º 3058 al artículo 23 del proyecto de ley de presupuestos de 2026 ha encendido todas las alarmas en el sector francés del cáñamo CBD. Lo que se presentó como un “compromiso legislativo” entre el gobierno y el Senado se ha convertido en una amenaza existencial para miles de empresas, agricultores y consumidores que forman parte de este ecosistema emergente.
La nueva redacción del artículo redefine los productos de cáñamo inhalables como “tabaco manufacturado”, lo que implica una carga fiscal desproporcionada y un régimen regulatorio que podría desmantelar el sector tal como lo conocemos.
🧾 ¿Qué cambia exactamente con la enmienda 3058?
El núcleo de la reforma está en la modificación del artículo L. 314-3 del Código Fiscal, que ahora incluye en la categoría de “tabaco manufacturado” cualquier sustancia que pueda fumarse o calentarse, independientemente de su composición. Esto abarca:
- Flores de CBD
- Mezclas herbales
- Productos de vapeo sin nicotina
- Cáñamo legal inhalable
Esta definición borra las fronteras entre tabaco, cannabis no psicoactivo y productos herbales, equiparándolos fiscalmente. El resultado: una tasa impositiva del 51,4%, más un arancel por kilogramo y un mínimo de imposición que hace inviable la mayoría de los modelos de negocio actuales.
🏪 Impacto devastador en el comercio minorista
Francia cuenta con unas 2.000 tiendas de CBD, en su mayoría pymes y microempresas independientes. Según la Unión de Profesionales del CBD (UPCBD):
- El sector genera 1.100 millones de euros anuales
- Aporta 320 millones de euros al erario público
- Emplea a 30.000 personas directamente
La UPCBD advierte que el nuevo marco provocaría el cierre del 90% al 95% de los establecimientos, con una pérdida de entre 20.000 y 25.000 empleos y un coste social superior a 600 millones de euros anuales.
Además, estas tiendas cumplen funciones clave:
- Garantizan la trazabilidad de los productos
- Informan al consumidor
- Aplican restricciones de edad
- Fomentan el consumo responsable
🌱 El sector agrícola, víctima colateral
Francia cultiva cerca de 25.000 hectáreas de cáñamo, y unas 1.000 explotaciones agrícolas dependen del CBD como fuente de ingresos. Aunque el 80–85% del CBD consumido en Francia se importa, el sector nacional ha avanzado en:
- Normas medioambientales
- Trazabilidad
- Valor añadido local
La nueva fiscalidad penaliza al productor francés frente a importaciones más baratas, muchas veces con estándares sociales y ambientales inferiores. La Asociación Francesa de Profesionales del Cáñamo (AFPC) denuncia que esta medida favorece el mercado paralelo y los productos extranjeros, debilitando el tejido agrícola nacional.
🧾 Licencias y monopolio encubierto
La enmienda también reintroduce un sistema de licencias para la venta de CBD y vapeo. Solo podrán vender:
- Estancos con licencia
- Establecimientos autorizados por el Estado (aún sin definir)
Esto genera incertidumbre y una carga administrativa desproporcionada. La Alianza de Servicios Públicos de Canadá (PSAC) advierte que este modelo podría derivar en un monopolio encubierto que beneficie a los grandes actores del tabaco.
Aunque el gobierno niega esta intención, la falta de claridad sobre los permisos y requisitos amenaza con excluir a la mayoría de los operadores actuales.
🇪🇺 ¿Hay salida legal a nivel europeo?
Las perspectivas jurídicas en Europa son limitadas:
- Bélgica y Austria ya aplican impuestos especiales al CBD fumable
- La sentencia Kanavape garantiza la libre circulación, pero no impide impuestos internos si no son discriminatorios
Esto deja a Francia con amplio margen de maniobra fiscal, y al sector con recursos legales escasos para impugnar la medida.
⚖️ Un proceso legislativo acelerado y opaco
La aprobación de la enmienda se ha realizado mediante herramientas legislativas aceleradas, como el uso del artículo 49.3 o la emisión de ordenanzas. Esto permite al gobierno eludir el debate parlamentario tradicional, pero también revertir la enmienda si hay presión política suficiente.
La AFPC y la UPCBD exigen una movilización inmediata de:
- Profesionales del sector
- Consumidores
- Legisladores
- Sociedad civil
💬 ¿Qué pide realmente el sector?
El sector no rechaza la regulación ni la fiscalidad, pero exige:
- Un marco adaptado al perfil de riesgo real del CBD
- Un IVA claro del 20%
- Sin impuestos especiales ni equiparación al tabaco
- Normas proporcionales, transparentes y sostenibles
🧭 Conclusión: ¿una cruzada fiscal o una oportunidad de rectificación?
La enmienda 3058 representa un punto de inflexión. Si se implementa tal como está redactada, podría desmantelar un sector emergente que ha demostrado ser rentable, sostenible y socialmente útil.
La clave está en el equilibrio: proteger la salud pública sin destruir un ecosistema económico que genera empleo, innovación y valor local. La presión ciudadana, el debate político y la movilización del sector serán determinantes en los próximos meses.


