🧠 El mito de los 25 años y el cannabis
- Un nuevo artículo en el American Journal on Drug and Alcohol Abuse cuestiona la idea de que el cerebro “termina” su desarrollo a los 25 años y que el consumo de cannabis antes de esa edad genera daños permanentes.
- Los investigadores, vinculados a Doctors for Drug Policy Reform, revisaron la literatura científica sobre neurodesarrollo y concluyeron que:
- La maduración cerebral es no lineal, varía por regiones y está influida por factores como el sexo y procesos fisiológicos.
- La mayoría de los hitos clave del desarrollo se alcanzan entre los 18 y 21 años, no a los 25.
- No hay evidencia sólida de que el consumo de cannabis entre los 18 y 25 años cause un daño cognitivo o neurofisiológico mayor que después de los 25.
📊 Evidencia científica revisada
- El desarrollo macro y microestructural del cerebro está prácticamente completo al final de la adolescencia (~18 años).
- Cambios más sutiles continúan en la tercera década de la vida, pero no justifican una prohibición hasta los 25.
- Los datos disponibles no muestran que el consumo entre 21 y 25 años sea excepcionalmente más dañino que después de los 25.
- Se reconoce la necesidad de más investigación longitudinal, especialmente por:
- El aumento del consumo en adultos jóvenes.
- La mayor potencia de los productos de THC actuales.
- La evolución rápida de los mercados legales.
⚖️ Implicaciones para la política pública
- Los autores sostienen que un límite legal entre 18 y 21 años es científicamente sólido y socialmente defendible.
- Elevar la edad mínima a 25 años no tendría un impacto significativo en la prevención de problemas de salud mental.
- La política debe basarse en evidencia y equidad, no en mitos neurocientíficos.
🌍 Experiencias internacionales
- Canadá: fijó la edad mínima en 18 años. Estudios financiados por el gobierno muestran que tras la legalización, el consumo juvenil disminuyó, contradiciendo los temores prohibicionistas.
- Alemania: también estableció 18 años como límite. Informes oficiales concluyen que los temores sobre consumo juvenil, seguridad vial y otros riesgos han sido infundados. Datos federales muestran una reducción del consumo juvenil tras la legalización.
- Estados Unidos: la mayoría de estados fijan 21 años. Sin embargo:
- Datos federales (2021–2024) muestran que el aumento del consumo se da en adultos de 26 años o más, mientras que en adolescentes y jóvenes se mantiene estable.
- Informes del Marijuana Policy Project indican que en 19 de 21 estados con legalización, el consumo adolescente disminuyó en promedio un 35%.
- Encuestas nacionales como Monitoring the Future confirman que el consumo en estudiantes de secundaria es hoy menor que antes de la legalización en 2012, y que la percepción de fácil acceso también ha bajado.
🌱 Ampliación: claves para entender el debate
- Neurociencia vs. política: La idea de los 25 años se ha usado como argumento prohibicionista, pero carece de respaldo empírico. Es más un recurso retórico que científico.
- Legalización como herramienta preventiva: Paradójicamente, los datos muestran que regular y legalizar reduce el consumo en menores, al desplazar el mercado ilegal y establecer controles de edad.
- CBD y salud mental: El artículo también recuerda que el cannabidiol (CBD) tiene evidencia de eficacia en ansiedad, depresión y problemas de sueño, lo que refuerza la necesidad de diferenciar entre cannabinoides y no demonizar al cannabis en bloque.
- Equidad social: Elevar la edad mínima a 25 años podría tener efectos sociales negativos, como criminalizar a jóvenes adultos sin base científica, perpetuando desigualdades.
👉 En resumen: la investigación desmonta el mito de los 25 años como frontera rígida del desarrollo cerebral y señala que las políticas de cannabis deben basarse en evidencia científica. La experiencia internacional muestra que la legalización con límites razonables (18–21 años) no aumenta el consumo juvenil, sino que lo reduce, y que el verdadero reto está en seguir investigando los efectos a largo plazo en un mercado en rápida evolución.


