Inflamación y cannabis

La inflamación de cada persona influye en cómo le afecta el cannabis, según un estudio

Mario Blunt
10 de marzo de 2026 · Actualizado el

El nivel de inflamación de partida de cada persona podría condicionar cómo le afecta el cannabis, según un estudio publicado en Frontiers in Behavioral Neuroscience con 171 adultos con ansiedad. El cannabis rico en CBD mejoró el estado de ánimo y el sueño de forma constante, mientras que el efecto del THC dependió de la inflamación basal de los participantes.

La relación entre inflamación y cannabis interesa porque el CBD se ha popularizado como posible ayuda contra la ansiedad y el insomnio, pero no todo el mundo responde igual. Los autores querían saber si el cannabis mejora el afecto negativo (ansiedad, estrés y depresión) y la calidad del sueño, y si esos efectos dependen del estado inflamatorio de cada persona.

Cómo se hizo el estudio

Los participantes se repartieron en cuatro grupos según el tipo de cannabis que consumían:

GrupoComposiciónParticipantes
THC + CBD12% THC / 12% CBD51
THC dominante24% THC / <1% CBD44
CBD dominante24% CBD / <1% THC52
No consumidores—24

Durante 4 semanas, consumieron cannabis a voluntad o se mantuvieron abstinentes. Los investigadores midieron los síntomas emocionales con la escala DASS‑21, la calidad del sueño con el índice PSQI y varios marcadores inflamatorios, como IL‑1, IL‑6, IL‑8 o TNF‑α.

El CBD, más constante que el THC

Ningún grupo mostró cambios significativos en los niveles de citoquinas inflamatorias, es decir, el cannabis no actuó como antiinflamatorio general. Lo relevante fue el efecto inverso: la inflamación basal sí influyó en la respuesta al cannabis.

Quienes consumieron cannabis rico en CBD, solo o combinado con THC, redujeron el afecto negativo de forma más estable y durmieron mejor, con independencia de su nivel de inflamación. El cannabis con predominio de THC, en cambio, solo mejoró el afecto negativo en las personas con inflamación media; con inflamación baja o alta, el efecto fue irregular o nulo. En el sueño se repitió el mismo patrón.

El grupo que no consumió también mejoró algo, probablemente por las expectativas, los cambios de rutina, el efecto placebo o la reducción del consumo previo, aunque menos que el grupo del CBD.

Por qué responden distinto

El CBD actúa sobre receptores serotoninérgicos y endocannabinoides y sobre vías antiinflamatorias locales, sin los efectos psicoactivos del THC, lo que podría explicar que sus beneficios sean más uniformes. El THC activa con fuerza los receptores CB1: en dosis bajas puede reducir la ansiedad, en dosis altas puede aumentarla y su efecto varía según la sensibilidad del sistema endocannabinoide. La inflamación podría modular esa sensibilidad.

Para las personas con ansiedad o problemas de sueño, el CBD aparece en este estudio como la opción más segura y consistente; el THC puede ayudar, pero no a todos, y en ciertos perfiles puede aumentar la activación o la ansiedad. Los autores proponen que la inflamación se use como biomarcador y que los profesionales sanitarios midan marcadores inflamatorios para personalizar los tratamientos con cannabis.

Sobre el autor
Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
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