Una variedad de Cannabis sativa L. con certificación EU‑GMP alivió el dolor neuropático y protegió las neuronas en animales con deterioro cognitivo, con un efecto analgésico más sólido que el del tramadol. Así lo describe un estudio preclínico.
La pregunta de si puede el cannabis mejorar la memoria y reducir el dolor a la vez tiene interés clínico, porque el dolor neuropático crónico y las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer, que afectan a millones de personas, suelen coincidir y agravarse mutuamente. El dolor crónico acelera el deterioro cognitivo, la neurodegeneración aumenta la sensibilidad al dolor y los tratamientos actuales son limitados.
En ambos trastornos aparece alterado el sistema endocannabinoide, que regula el dolor, la inflamación y la función neuronal. Por eso los autores consideran el cannabis medicinal un candidato a estudiar.
Cómo se hizo el estudio
Los investigadores probaron una variedad medicinal certificada, Cannabixir® Medium Flos (15,6% THC, <1% CBD), en un modelo animal doble: deterioro cognitivo inducido con escopolamina y dolor neuropático crónico por lesión del nervio ciático. Compararon el cannabis con dos fármacos de uso habitual, el donepezilo para el deterioro cognitivo y el tramadol para el dolor neuropático.
La mayoría de los trabajos estudian el dolor y el deterioro cognitivo por separado. Aquí se analizaron juntos, como suelen presentarse en los pacientes, y con una variedad estandarizada, lo que facilita reproducir los resultados.
Menos dolor y menos daño neuronal
El cannabis redujo de forma notable la sensibilidad al dolor térmico, con un efecto más sólido y duradero que el del tramadol. La combinación de cannabis, donepezilo y tramadol fue la más eficaz de todas, lo que apunta a que el cannabis potencia los efectos de los dos fármacos.
También disminuyó marcadores de daño neuronal relacionados con la inflamación (IL‑6), la activación glial (GFAP, Iba‑1) y la apoptosis (caspasa‑3), y preservó la estructura del hipocampo y del nervio ciático lesionado.
Tras 30 días de tratamiento no hubo alteraciones hepáticas ni renales, no se observaron efectos adversos relevantes y el peso de los animales se mantuvo estable, un dato importante para terapias de larga duración.
Lo que queda por demostrar
Los autores ven en el cannabis medicinal un posible tratamiento complementario para personas con enfermedades neurodegenerativas, dolor neuropático crónico o deterioro cognitivo asociado a la edad. Pero el trabajo es preclínico, y ellos mismos señalan que hacen falta ensayos en humanos, análisis de los mecanismos moleculares y evaluaciones a largo plazo.