España legaliza el cannabis medicinal. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un Real Decreto que regula su uso. Los preparados se elaborarán solo en hospitales y los recetarán especialistas para dolencias en las que otros fármacos no hayan funcionado. No se podrán comprar en farmacias, pero la norma no limita su uso a un listado cerrado de enfermedades.
Cómo funcionará
Los preparados solo podrán elaborarse en servicios de farmacia hospitalaria autorizados. Únicamente podrán prescribirlos médicos especialistas en la patología tratada y siempre con razones clínicas documentadas. Los productos deberán tener una formulación definida de THC (tetrahidrocannabinol), de CBD (cannabidiol) o de ambos, y los que superen el 0,2 % de THC estarán sometidos a una fiscalización adicional. Los laboratorios tendrán que garantizar y documentar la trazabilidad, la calidad y la seguridad de cada paso.
Aunque no hay lista cerrada, el decreto reconoce su eficacia en la espasticidad de la esclerosis múltiple, la epilepsia refractaria grave, las náuseas y vómitos de la quimioterapia y el dolor crónico refractario. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) publicará en tres meses las monografías clínicas con las indicaciones, las dosis y las condiciones de prescripción, que podrán ampliarse según avance la evidencia.
Los pacientes celebran la norma, con dudas
Carola Pérez, presidenta del Observatorio Español de Cannabis Medicinal, ha calificado la jornada de «histórica» y celebra que «por fin los pacientes tengamos una regulación que nos ampare». Pero advierte de que quedan muchas incógnitas:
“Tenemos miedo a que los médicos no sepan muy bien cuándo recetarlo, porque en general no están formados. Y también a que haya un embudo en los laboratorios de los hospitales por la alta demanda que puede haber de los compuestos.”
Pérez confía en que se incluyan patologías como la endometriosis o la fibromialgia, en las que los tratamientos convencionales, como los opiáceos, no dan buenos resultados.
En países con larga tradición en el uso terapéutico del cannabis, como Israel y Canadá, lo utiliza entre el 0,6 % y el 0,7 % de la población. En España eso supondría más de 300.000 personas, aunque se espera que la AEMPS empiece con un uso más restringido.
Los próximos pasos son la publicación del decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE), las monografías de la AEMPS, la formación de los médicos especialistas y la preparación de los hospitales para elaborar las fórmulas magistrales.