El primer informe de Ekocan, el estudio federal que evalúa la ley de cannabis alemana (KCanG), concluye que el consumo juvenil sigue bajando y que no han aumentado las intoxicaciones ni las hospitalizaciones desde la legalización. El trabajo lo dirige el Centro Médico Universitario de Hamburgo-Eppendorf y se prolongará hasta 2028, con informes intermedios en 2026 y 2028.
La KCanG, en vigor desde abril de 2024, permite a los adultos el cultivo privado y en asociaciones sin ánimo de lucro. El mercado del cannabis en Alemania tiene un valor estimado de 670 millones de euros. Pero el contexto político ha cambiado: la coalición del semáforo, que impulsó la legalización, ha salido del Gobierno, y la CDU, muy crítica con la reforma, amenaza con revertirla.
Ekocan se centra en el mercado no medicinal y analiza el consumo, la disponibilidad percibida, la salud pública, la protección de los jóvenes, los delitos, los precios y la potencia del producto.
Un mercado dominado por el autocultivo y la venta ilegal
La demanda total en 2024 se situó entre 670 y 823 toneladas. Solo entre el 9 % y el 13 % procede del cannabis medicinal, y menos del 0,1 % de las asociaciones de cultivo. El autocultivo y el mercado ilegal siguen dominando. El cannabis medicinal tiene más THC y es más barato que otras fuentes, y la cuota legal crece despacio, como ocurrió en Canadá.
Jóvenes, adultos y delitos
Entre los menores no hay más intoxicaciones ni problemas graves de consumo. El consumo juvenil baja desde 2019 y sigue haciéndolo tras la legalización, la edad de inicio se mantiene estable en los 15 o 16 años y han disminuido las derivaciones a los servicios de protección infantil. La percepción de que es fácil conseguir cannabis sigue alta, entre el 40 % y el 43 %.
En los adultos, el consumo general ha subido ligeramente, sin picos tras la ley. El consumo de riesgo se concentra en los usuarios frecuentes, no hay un aumento significativo de hospitalizaciones ni de urgencias y tampoco se detecta un incremento claro de accidentes de tráfico. Los productos con mucho THC están bajo vigilancia.
Los delitos por posesión han caído gracias a los nuevos umbrales legales, aunque todavía no se puede medir el efecto sobre el crimen organizado y las infracciones administrativas están en revisión. La mayoría de los usuarios respeta los límites de posesión, las infracciones que ellos mismos declaran son menores y la aplicación de la ley varía según la región.
Qué viene ahora
La CDU ha aplazado cualquier medida restrictiva hasta conocer los resultados completos de Ekocan. La ministra de Sanidad, Nina Warken, ha propuesto limitar el cannabis medicinal, aunque sus declaraciones se consideran más simbólicas que legislativas, y el nuevo comisionado federal de Medicamentos, Hendrik Streeck, defiende decidir con base científica. Restringir el cannabis medicinal sin una evaluación propia de su ley (MedCanG) ha generado críticas.
El informe señala dos riesgos para los próximos años: la alta potencia del THC y la escasa capacidad de las asociaciones de cultivo para abastecer la demanda, en un mercado en el que la venta ilegal persiste pese a algunas señales de transición hacia los canales legales.