Más de un tercio de los adultos de California consume marihuana y la mayoría de ellos dice notar efectos positivos en su salud mental, emocional y física. Son las conclusiones de un nuevo estudio que se publicará en el próximo número de la revista Cannabis and Cannabinoid Research.
El trabajo lo firman investigadores de la Universidad de California en San Diego, dentro del proyecto Impact 64, que estudia los patrones de consumo de marihuana desde que la Proposición 64 legalizó el uso recreativo en el estado. Analizaron las respuestas de más de 15.000 adultos encuestados entre diciembre de 2022 y febrero de 2023, de los que más de 4.000 eran consumidores habituales de cannabis en ese momento.
Quién consume y con qué frecuencia
El 37 % de los encuestados dijo haber consumido marihuana en los últimos tres meses. Otro 30 % eran exconsumidores y el 33 % no la había probado nunca. Entre los consumidores actuales, el 38 % la toma varias veces al día, el 33 % entre cuatro veces por semana y a diario, y el 30 % tres veces por semana o menos.
La mayoría combina varias formas de consumo. La flor es la más extendida (80 %), seguida del vapeo (66 %) y los comestibles (61 %). El 77 % compra en lo que cree que son dispensarios autorizados, el 93 % consume en casa y el 75 % lo hace con fines recreativos. El 36 % mezcla el cannabis con alcohol y el 24 % lo acompaña de tabaco.
Efectos percibidos y relación con el médico
Los usuarios valoran bien su efecto sobre el bienestar. El 82 % asegura haber notado mejoras en su salud mental, el 81 % en su bienestar emocional y el 62 % en su salud física. Se trata, en todo caso, de beneficios percibidos y declarados por los propios encuestados.
El informe detecta también una brecha con los profesionales sanitarios. Aunque el 78 % se siente cómodo hablando de marihuana con su médico de cabecera, solo el 66 % le ha contado que la consume con fines recreativos. Para informarse, la mayoría recurre a internet (51 %) o a amigos y familiares (50 %), lo que apunta a que el personal sanitario apenas está ejerciendo ese papel.
Los investigadores concluyen que el consumo de marihuana es ya habitual entre los adultos californianos y que la mayoría accede a productos regulados. Como tarea pendiente señalan la comunicación entre pacientes y sanitarios, para que los consumidores reciban información precisa y basada en pruebas sobre el cannabis.