El estrés y la ansiedad llevan a muchas personas a buscar formas naturales de relajarse, y dos prácticas con siglos de historia han ganado peso en ese terreno: el cannabis y la aromaterapia. Cada una tiene sus propios efectos, y quienes las combinan sostienen que juntas refuerzan el bienestar físico y mental.
Qué aporta cada una
El cannabis actúa sobre el sistema endocannabinoide, la red interna que regula el estado de ánimo, el estrés y el sueño. Sus dos componentes principales funcionan de forma distinta. El CBD no es psicoactivo, tiene fama de calmante e interactúa con el receptor de serotonina, lo que ayuda a reducir la ansiedad. El THC sí es psicoactivo: en dosis pequeñas puede dar sensación de bienestar, pero en exceso puede provocar ansiedad, así que conviene controlar la cantidad.
La aromaterapia emplea aceites esenciales extraídos de plantas. Al inhalarlos, sus moléculas llegan al sistema límbico, el centro emocional del cerebro, y pueden reducir el cortisol y la frecuencia cardiaca. La lavanda se asocia a menos ansiedad y mejor sueño; la bergamota, a mejor ánimo y menos estrés, y el incienso y la manzanilla, a la calma y la estabilidad emocional.
Lo que une ambas prácticas son los terpenos, compuestos aromáticos presentes tanto en el cannabis como en los aceites esenciales. El linalol, que está en la lavanda y en algunas variedades de cannabis, tiene efecto relajante. El mirceno, sedante, aparece en el cannabis y en el aceite de incienso. El limoneno, de efecto revitalizante, se encuentra en los cítricos y en ciertas cepas.
Una costumbre antigua
Ni el cannabis ni los aromas terapéuticos son una novedad. Los escitas, un pueblo nómada de Eurasia que vivió entre los siglos VIII y IV a. C., usaban el cannabis en rituales de purificación. Según Heródoto, sus guerreros arrojaban semillas de cannabis sobre piedras calientes dentro de tiendas, una especie de sauna de humo para relajarse después de la batalla.
Los egipcios recurrían a los aceites esenciales en la medicina, los rituales religiosos y la momificación, con la lavanda y el incienso como protagonistas. En la India, la medicina ayurvédica lleva siglos utilizando el cannabis, considerado una planta sagrada con propiedades terapéuticas.
Formas de combinarlos en casa
- Masajes con aceites esenciales y productos con CBD.
- Meditación y ejercicios de respiración con un difusor de aceites y dosis pequeñas de cannabis.
- Baños con sales de CBD y aceites como la lavanda o el pachulí.
- Inhalación de variedades de cannabis y aceites esenciales con perfiles aromáticos parecidos.
- Roll-ons con CBD y aceites esenciales, aplicados en muñecas o sienes.
- Bebidas con cannabis, acompañadas de aceites esenciales en el ambiente.
La recomendación básica es elegir productos analizados en laboratorio y aceites esenciales de grado terapéutico. Quien se inicie en la combinación de cannabis y aromaterapia debería empezar con dosis pequeñas y observar cómo responde su cuerpo.