Un equipo de investigadores ha comprobado que la espectroscopia infrarroja, combinada con herramientas estadísticas, permite medir cuánto CBD y THC contiene un aceite de cannabis medicinal sin destruir la muestra ni esperar días a un resultado de laboratorio. El estudio analizó aceites producidos en Brasil y en Italia, y en ambos casos el método dio mediciones precisas.
El problema de partida es conocido: un paciente que compra un aceite no siempre sabe si contiene lo que indica la etiqueta. Los propios autores recuerdan que «varios factores influyen en la concentración de estos cannabinoides, como la variedad de la planta, las condiciones de almacenamiento y los parámetros de cultivo». Aun con buena intención por parte del productor, la composición puede variar mucho de un frasco a otro, y en un tratamiento esa variación puede decidir si funciona o no.
Medir con luz en lugar de con grandes equipos
Los análisis habituales dependen de equipos grandes y caros que destruyen la muestra. Los investigadores probaron otra vía: hacer pasar luz infrarroja a través del aceite y deducir, a partir de cómo se refleja, la cantidad de CBD o THC. No hacen falta reactivos químicos y el resultado es inmediato. Según el artículo, «la espectroscopia infrarroja combinada con la quimiometría permite cuantificar con precisión los cannabinoides en los aceites de cannabis medicinal».
Los modelos funcionaron con productos de dos países y dos formas de producir distintas. En las muestras de Brasil, el error fue del 0,03 %. En las de Italia, pese a que los aceites eran muy diferentes entre sí, el error se quedó en el 0,62 %.
Para qué podría servir
La técnica puede aplicarse con un dispositivo pequeño, que cabe en la mano. Eso permitiría que una asociación o un dispensario comprobara la calidad de un aceite en el momento, que un productor garantizara que todos sus lotes son homogéneos y que pacientes y médicos supieran con más certeza qué dosis se está usando. Por ahora se trata de una prueba de concepto en el laboratorio, con aceites de dos países, y no de un control que se aplique de forma rutinaria.