Una mujer de 31 años con trastorno temporomandibular miofascial severo redujo su dolor de 10 a 2 puntos y durmió mejor tras tres meses de tratamiento con aceite de cannabis de espectro completo. Así lo recoge un caso clínico publicado recientemente, que describe a una paciente que llevaba años sin encontrar alivio con los tratamientos convencionales.
El trastorno temporomandibular miofascial (TTM) es una disfunción dolorosa que afecta a los músculos de la mandíbula y a las articulaciones temporomandibulares. Provoca dolor crónico en la cara y la mandíbula, dificultad para masticar o abrir la boca y problemas de sueño ligados al dolor, con un claro impacto en la calidad de vida. Los analgésicos, los relajantes musculares y la fisioterapia a menudo no consiguen un alivio completo, sobre todo en los casos crónicos.
Cómo fue el tratamiento
La paciente recibió aceite de cannabis de espectro completo (FSCO, por sus siglas en inglés), que contiene THC, el componente psicoactivo, con propiedades analgésicas; CBD, no psicoactivo, con efectos antiinflamatorios y ansiolíticos, y otros cannabinoides y terpenos que actúan en conjunto, el llamado efecto séquito.
Empezó con 1 gota sublingual por la noche y la dosis se fue ajustando hasta 5 gotas diarias, el equivalente aproximado a 25 mg de THC y 5 mg de CBD. El seguimiento duró 3 meses.
En ese tiempo, el dolor bajó de 10 a 2 en la escala visual analógica (EVA) y el descanso nocturno ganó en duración y calidad. El único efecto adverso fue una somnolencia leve al principio.
Por qué podría funcionar y qué límites tiene
El sistema endocannabinoide regula funciones como el dolor, el sueño y la inflamación. Según los autores, el aceite actúa sobre los receptores CB1 y CB2 y modula la percepción del dolor, la relajación muscular, la ansiedad y el insomnio. El efecto séquito apunta, además, a que los compuestos del cannabis funcionan mejor juntos que por separado.
Se trata, no obstante, de un único caso, y sus resultados no pueden generalizarse sin ensayos clínicos más amplios que confirmen la eficacia y la seguridad del tratamiento. El uso de THC exige supervisión médica por sus efectos psicoactivos, y la regulación del cannabis medicinal varía de un país a otro.