Elegir semillas de cannabis obliga a decidir entre tres tipos: regulares, feminizadas y autoflorecientes. Los nombres suenan técnicos, pero describen diferencias genéticas y biológicas sencillas, y de esa genética dependen el tipo de planta, su tamaño, su estructura y resistencia, la duración de su ciclo y su sensibilidad al ambiente. El entorno y los cuidados influyen después, pero la base la pone la semilla.
El cannabis es una planta regulada en España y su cultivo está sujeto a normas específicas. Este texto se limita a explicar las características botánicas y genéticas de cada tipo, sin instrucciones de cultivo.
Regulares: machos y hembras
Las semillas regulares son las más cercanas a la planta silvestre. No se han modificado para alterar su sexo, así que dan tanto machos como hembras. Por eso interesan a quien quiere preservar genética o estudiar la planta desde el punto de vista botánico: permiten observar el ciclo natural completo, diferenciación sexual incluida, y suelen ser más estables y robustas genéticamente.
La contrapartida es que, para quien solo quiere hembras, resultan impredecibles: aproximadamente la mitad de las semillas darán plantas macho.
Feminizadas: casi todas hembras
Las feminizadas nacieron para obtener plantas hembra de forma casi garantizada. Mediante técnicas de selección y estabilización genética, producen plantas femeninas en más del 95 % de los casos.
Su popularidad se explica por eso: eliminan la incertidumbre sobre el sexo, permiten aprovechar mejor el espacio y los recursos y facilitan las cosas a los principiantes. En botánica, además, sirven para estudiar la morfología femenina del cannabis, la que más interés despierta en la horticultura especializada.
Autoflorecientes: ciclo corto
Las autoflorecientes, conocidas como «autos«, no dependen del fotoperiodo para pasar de la fase vegetativa a la floración. Su ciclo lo marca el tiempo, no las horas de luz.
Proceden del cruce con Cannabis ruderalis, una subespecie adaptada a climas extremos y ciclos cortos. De ella heredan un ciclo de vida rápido, normalmente de entre 8 y 12 semanas, un tamaño más compacto que facilita su manejo en espacios pequeños y una menor sensibilidad a los cambios de fotoperiodo.
La comparación entre los tres tipos queda así:
| Tipo de semilla | Características principales | Ideal para |
|---|---|---|
| Regulares | Genética pura, plantas macho y hembra | Quienes buscan estabilidad genética o hacer cruces |
| Feminizadas | Casi 100% hembras, mayor control | Principiantes y quienes quieren plantas femeninas aseguradas |
| Autoflorecientes | Ciclo rápido, no dependen de luz | Espacios pequeños o ciclos cortos |
Para decidir, conviene tener claro el objetivo (genética, rapidez o estabilidad), el espacio disponible, donde las autos tienen ventaja por su tamaño, y la experiencia previa, ya que las feminizadas son más predecibles. También cuenta la variedad concreta, porque cada una se comporta de forma distinta, y el clima interior: algunas genéticas toleran mejor la humedad o el calor.