No hay ningún estudio que relacione de forma específica el cannabis con el olor de los pies. Lo que sí se conoce es su efecto sobre el sistema nervioso, el metabolismo y otras funciones del organismo, y algunos de esos efectos pueden influir de manera indirecta en el sudor y, con él, en el olor corporal. Para entender la posible relación entre el cannabis y el olor de los pies hay que empezar por el origen del problema.
1. De dónde sale el olor
El mal olor aparece cuando se combinan tres factores: el sudor, la actividad de bacterias y hongos y el calzado. Los pies tienen una gran cantidad de glándulas sudoríparas; las bacterias descomponen ese sudor y generan compuestos de olor fuerte, sobre todo en ambientes húmedos, y los zapatos cerrados durante muchas horas agravan la acumulación.
2. Qué efectos del cannabis podrían influir
2.1 Temperatura y sudor
El cannabis puede afectar a la regulación de la temperatura corporal, y eso repercute en la sudoración. Según la cantidad de THC, algunas variedades provocan un ligero aumento de la temperatura que podría traducirse en más sudor en ciertas zonas del cuerpo. En sentido contrario, su efecto relajante ayuda a algunas personas a reducir el estrés, uno de los factores que aumentan la producción de sudor.
2.2 Metabolismo
El metabolismo también interviene en el olor corporal. Algunas investigaciones apuntan a que el cannabis modifica el metabolismo de los lípidos, lo que podría alterar la producción de sustancias odoríferas que se eliminan con el sudor. A esto se suma su interacción con el sistema endocannabinoide, que participa en la homeostasis del organismo y podría influir de forma indirecta en la transpiración.
2.3 Los hábitos pesan más
El efecto más probable no es fisiológico, sino de comportamiento. Hay consumidores que, tras fumar, tienen menos ganas de hacer ejercicio, lo que cambia su patrón de transpiración. En otros casos el consumo se asocia a un descuido de la higiene personal, y unos pies poco lavados y mal ventilados huelen más.

3. Cómo reducir el olor de los pies
Las medidas para controlarlo son las mismas para quien consume cannabis y para quien no:
- Mantener los pies secos y ventilados, con calcetines de tejidos transpirables y dejando que los zapatos se aireen.
- Usar polvos para pies o desodorantes antibacterianos específicos, que frenan la proliferación de bacterias.
- Lavarse los pies con regularidad y secarlos bien.
- Beber suficiente agua, lo que favorece la regulación del metabolismo.
Mientras no haya investigación dedicada a esta cuestión, lo único que puede decirse es que el cannabis influiría de forma indirecta, a través de la sudoración, el metabolismo y los hábitos de quien lo consume. La higiene y el calzado siguen siendo los factores que más pesan.