Este estudio del Biobanco del Reino Unido concluye que el consumo de cannabis en adultos mayores no está asociado con deterioro cognitivo significativo, y en algunos casos incluso se relaciona con mejor rendimiento en tareas de memoria y procesamiento. Es uno de los análisis más amplios y rigurosos sobre este tema hasta la fecha.
1. ¿Por qué este estudio es importante?
El uso de cannabis entre adultos mayores está creciendo, especialmente con fines terapéuticos. Sin embargo, la mayoría de los estudios sobre sus efectos cognitivos se han centrado en jóvenes, dejando un vacío crítico en la investigación sobre el envejecimiento. Este estudio, publicado en Age and Ageing (Oxford Academic), aborda esa brecha con datos de más de 4.000 adultos mayores sin demencia, extraídos del prestigioso Biobanco del Reino Unido.
2. Diseño del estudio
- Población: Adultos de 60 años o más, sin diagnóstico de demencia.
- Datos: Se utilizaron tanto datos transversales como longitudinales del Biobanco del Reino Unido.
- Clasificación de consumo:
- Nunca consumidores
- Consumidores pasados (más de un año sin uso)
- Consumidores recientes (uso en el último año)
- Pruebas cognitivas aplicadas:
- Memoria numérica
- Velocidad de procesamiento
- Razonamiento lógico
- Memoria visual
3. Principales hallazgos
- No se encontró deterioro cognitivo significativo en consumidores pasados ni recientes.
- Los consumidores pasados mostraron mejor desempeño en memoria numérica y velocidad de procesamiento que los no consumidores.
- No hubo diferencias relevantes en razonamiento ni memoria visual entre los grupos.
- El consumo reciente tampoco mostró efectos negativos, aunque los beneficios fueron menos marcados que en los consumidores pasados.
4. Interpretación de los resultados
- El estudio sugiere que el consumo de cannabis en la vejez, especialmente si es ocasional o terapéutico, no representa un riesgo cognitivo.
- Los autores plantean que los consumidores de cannabis tienden a tener mayor nivel educativo, mejor salud general y estilos de vida más activos, lo que podría influir positivamente en los resultados cognitivos.
- También se destaca la posibilidad de que el cannabis tenga efectos neuroprotectores, aunque esto requiere más investigación.
5. Limitaciones reconocidas
- Autoinforme del consumo: Los datos sobre uso de cannabis se basan en declaraciones personales, lo que puede introducir sesgos.
- Falta de información sobre dosis, tipo y frecuencia: No se pudo distinguir entre consumo recreativo, medicinal, ocasional o intensivo.
- Diseño observacional: No permite establecer causalidad, solo asociaciones.
6. Implicaciones para la salud pública y la investigación
- Este estudio refuerza la necesidad de revisar el estigma y las políticas restrictivas sobre el cannabis en adultos mayores.
- Abre la puerta a ensayos clínicos controlados que exploren el potencial del cannabis como herramienta para el envejecimiento saludable.
- Puede influir en la formación de profesionales de salud, que a menudo desconocen los efectos reales del cannabis en esta población.
- También plantea preguntas sobre el papel del cannabis en la prevención de deterioro cognitivo leve o como complemento en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.
7. Conclusión
Este estudio es uno de los más sólidos hasta la fecha en evaluar el impacto del cannabis en la cognición de adultos mayores. Lejos de confirmar temores sobre deterioro mental, los hallazgos sugieren que el consumo pasado o moderado no solo es seguro, sino que podría estar asociado con beneficios cognitivos leves.
En un contexto de envejecimiento poblacional y expansión del cannabis medicinal, estos resultados son clave para diseñar políticas públicas, guías clínicas y estrategias de educación que respondan a las necesidades reales de los adultos mayores.


