🌿 Estados Unidos: el caso Oregón y la hipótesis de sustitución
Un estudio reciente publicado en el American Journal of Preventive Medicine ha arrojado luz sobre cómo el acceso a dispensarios de cannabis en Oregón está modificando los patrones de consumo de alcohol. Realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón y la División de Salud Pública del estado, y financiado en parte por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), el estudio analizó datos entre 2014 y 2022, tras la legalización del cannabis recreativo.
Los resultados son contundentes: las probabilidades de consumo excesivo de alcohol disminuyen en zonas con mayor acceso a dispensarios de marihuana, especialmente entre jóvenes de 21 a 24 años y adultos mayores de 65. Este fenómeno respalda la llamada hipótesis de sustitución, según la cual los consumidores optan por cannabis en lugar de alcohol cuando ambas sustancias están disponibles legalmente.
Además, el estudio encontró que el consumo frecuente de cannabis aumentó en todos los grupos adultos, excepto en los menores de 21 años, quienes aún tienen restricciones legales. Los investigadores destacan que la densidad y proximidad de los dispensarios son factores modificables que pueden influir en políticas públicas para prevenir el abuso de sustancias.
📊 Percepción social y tendencias nacionales en EE. UU.
Este estudio se suma a una creciente evidencia que muestra cómo la legalización del cannabis está transformando el panorama del consumo en Estados Unidos:
- Percepción pública: La mayoría de los estadounidenses considera que la marihuana es una alternativa más saludable al alcohol.
- Legalización en expansión: Se espera que el cannabis sea legal en los 50 estados en los próximos cinco años.
- Impacto en la industria del alcohol: Las ventas de bebidas alcohólicas están disminuyendo en estados con mercados de cannabis regulados, lo que ha llevado a empresas del sector a replantear sus estrategias.
🇪🇸 España: consumo creciente, pero sin regulación integral
En España, el cannabis sigue siendo ilegal para uso recreativo, aunque el consumo ha alcanzado cifras récord, especialmente entre jóvenes de 15 a 29 años. Según el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, el cannabis es la sustancia ilegal más consumida y decomisada del país.
A pesar de la falta de dispensarios legales, la percepción social está cambiando y el debate sobre la legalización integral está más vivo que nunca. En 2025, se aprobó un Real Decreto que regula la dispensación de fórmulas magistrales de cannabis con fines terapéuticos, pero no cubre el uso recreativo.
Diferencias clave con EE. UU.:
- Acceso limitado: El consumo se da principalmente a través de clubes sociales cannábicos o el mercado ilegal.
- Regulación parcial: No existen dispensarios regulados para uso adulto.
- Falta de estudios específicos: No hay investigaciones que vinculen directamente el acceso al cannabis con la reducción del consumo de alcohol.
🍷 ¿Está ocurriendo una sustitución en España?
Aunque no hay estudios tan específicos como el de Oregón, algunos informes apuntan a una transformación del sector del alcohol en España, con una disminución del consumo entre jóvenes y un auge de productos cannábicos legales como el CBD. Las empresas de bebidas están comenzando a adaptarse, explorando bebidas con infusión de cannabis o estrategias de marketing más saludables.
🧭 Implicaciones para políticas públicas
El estudio de Oregón ofrece una hoja de ruta para entender cómo la disponibilidad legal de cannabis puede modificar patrones de consumo de alcohol. En España, aunque el contexto legal es distinto, las tendencias de consumo y percepción social apuntan en una dirección similar. La falta de regulación integral impide medir con precisión el impacto, pero el debate está más vivo que nunca.
Los investigadores sugieren que la regulación del acceso minorista puede implementarse en cualquier nivel de gobierno, lo que permite adaptar las estrategias según las necesidades locales. En el caso español, esto podría traducirse en una revisión del modelo de clubes sociales, una expansión del uso terapéutico o incluso la apertura de dispensarios regulados.
🔍 Conclusión
La legalización del cannabis no solo transforma el mercado, sino también los hábitos de consumo y la salud pública. Oregón demuestra que el acceso regulado puede reducir el abuso de alcohol, mientras que España observa desde la barrera cómo se redefine el equilibrio entre ambas sustancias. El reto ahora es decidir si se quiere seguir observando o empezar a legislar con base en la evidencia.


