Baviera ha concedido oficialmente los primeros permisos a clubes de cultivo de cannabis, más de un año después de que la Ley del Cannabis (CanG) permitiera crearlos en Alemania. El estado federado, gobernado por la CSU y muy crítico con la legalización, había frenado hasta ahora las solicitudes con trabas burocráticas.
La ley nacional, en vigor desde el 1 de abril de 2024, permite el consumo bajo ciertas condiciones y la creación de asociaciones de cultivo sin ánimo de lucro. Baviera impuso reglas estrictas y procedimientos que retrasaron mucho los permisos, mientras otros estados federados avanzaban con más rapidez.
Tres asociaciones aprobadas
Los permisos son para el CSC Inntal Raubling, en Rosenheim; el Exotic Kingdom CSC Fulda, en Bad Kissingen, y el Marihuana Club Kirchdorf, en Freising. Antes de empezar a cultivar deberán instalar sistemas de alarma, proteger el recinto y cumplir, entre otras, las normas de construcción. La Unidad Central de Control de la LGL, la autoridad sanitaria bávara, los someterá a inspecciones periódicas.
El Gobierno regional mantiene su rechazo. La ministra de Salud, Judith Gerlach (CSU), ha calificado la legalización de «error» y espera que la evaluación prevista para otoño sirva para revertirla. Baviera ha prohibido además fumar cannabis en fiestas populares, cervecerías al aire libre y algunos parques.
Muy por detrás de otros estados
Mientras Baviera aprueba sus primeros clubes, Baja Sajonia y Renania del Norte-Westfalia ya habían concedido 20 y 25 permisos, respectivamente. Hasta diciembre de 2024 se habían autorizado 83 en toda Alemania.
Las estadísticas bávaras de 2024 registran un descenso del 39 % en los delitos relacionados con drogas y del 56 % en los específicos de cannabis. Aun así, los ministros del Interior y de Justicia, Joachim Herrmann y Georg Eisenreich, sostienen que la policía no ha visto aliviada su carga de trabajo y siguen considerando la legalización un problema.
Los tres clubes tendrán que cumplir requisitos legales estrictos en un entorno político hostil, y su futuro dependerá en buena medida de la revisión de la ley prevista para otoño.