La venta regulada de cannabis en Lausana resta 2 millones de francos al mercado negro

La venta regulada de cannabis en Lausana resta 2 millones de francos al mercado negro

Mario Blunt
30 de abril de 2026

La ciudad suiza de Lausana ha publicado los resultados provisionales de Cann‑L, el programa piloto que vende cannabis de forma regulada a adultos que ya lo consumían habitualmente. Dos años después de su arranque, el balance es lo bastante bueno como para que las autoridades locales hayan pedido prolongar el ensayo hasta 2029.

Según el informe, Cann‑L ha desviado unos 2 millones de francos suizos del comercio ilegal hacia un circuito regulado, fiscalizado y transparente. Para sus impulsores, los datos indican que la regulación del cannabis sí funciona: el programa cubre ya el 20 % del consumo total de la ciudad y el 70 % de los participantes ha dejado por completo de comprar en el mercado negro.

Quién participa

El programa cuenta con 1.750 participantes, todos residentes en Lausana y consumidores habituales. Tienen entre 18 y 79 años, con una media de 36; el 75 % son hombres, el 68 % trabaja y el 11 % estudia o está en formación. El perfil muestra que el consumo no se limita a un grupo marginal, sino que atraviesa generaciones y niveles socioeconómicos.

Menos consumo y productos menos potentes

Reducir riesgos es uno de los objetivos del piloto. Los participantes consumen de media 0,2 gramos menos al mes, partiendo de 15,8 g. La reducción es pequeña, pero estadísticamente significativa, y va acompañada de un uso menos frecuente.

El cannabis legal es además bastante menos potente que el ilegal. Las flores del programa tienen un 12,5 % de THC, frente al 14,5 % de las del mercado negro, y las resinas, un 17,5 %, cuando las ilegales superan el 32 %. Su composición está controlada, lo que reduce el riesgo de efectos adversos.

También han cambiado algunos hábitos de salud: 100 participantes consultaron por primera vez a un médico sobre su consumo y 131 compraron vaporizadores, un método menos dañino que fumar.

Ingresos y petición de prórroga

El programa genera además ingresos públicos. En 2025 aportó 60.000 CHF en IVA a la Confederación y obtuvo 300.000 CHF de superávit, que se han reinvertido en prevención e investigación. También ha creado empleo directo e indirecto ligado al mercado regulado.

Con estos datos, la ciudad y la organización Addiction Suisse han pedido a la Oficina Federal de Salud Pública que autorice la ampliación del ensayo hasta mediados de 2029. Las autoridades locales defienden que Cann‑L reduce el mercado ilegal, mejora la salud pública y aporta datos sólidos para una futura ley nacional. De hecho, el modelo sin ánimo de lucro de Lausana ha influido en el proyecto de ley federal CanLP, que pretende regular el cannabis en todo el país.

Lausana no es un caso aislado. Suiza utiliza varios proyectos piloto para avanzar de forma gradual. Un informe reciente de la OFDT señala que estos ensayos permiten medir el efecto real sobre el consumo, la respuesta del mercado ilegal y el impacto en la salud pública, y preparar un marco legal ajustado a la realidad suiza. Cann‑L se ha convertido en una referencia para los países que buscan alternativas a la prohibición sin caer en un modelo comercial agresivo.

Sobre el autor
Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
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