Un equipo de investigadores de Wageningen University & Research ha logrado algo que hasta hace poco parecía ciencia ficción: resucitar enzimas ancestrales del cannabis, activas hace millones de años, para reconstruir cómo surgieron los cannabinoides más conocidos —THC, CBD y CBC— y cómo evolucionaron las sintasas responsables de producirlos. Este trabajo, publicado en Plant Biotechnology Journal, representa la primera evidencia experimental sobre el origen evolutivo de la maquinaria bioquímica del cannabis.
🧬 ¿Por qué resucitar enzimas extintas?
Los cannabinoides no aparecieron de la noche a la mañana. Según el estudio, el cannabis no desarrolló THC o CBD mediante un único salto evolutivo, sino a través de un proceso gradual de “experimentación química” en el que la planta duplicó genes, los modificó y refinó sus funciones con el tiempo.
Para entender ese proceso, los científicos reconstruyeron las enzimas ancestrales que precedieron a las sintasas modernas:
- THCA sintasa → produce el precursor del THC
- CBDA sintasa → produce el precursor del CBD
- CBCA sintasa → produce el precursor del CBC
Estas enzimas actuales son altamente especializadas. Pero sus antepasadas, según el estudio, eran mucho más versátiles y podían producir varios cannabinoides a la vez.
🔬 Qué descubrieron al “revivir” estas enzimas antiguas
✔️ 1. Las enzimas ancestrales eran más flexibles y robustas
A diferencia de las sintasas modernas, que producen un cannabinoide específico, las enzimas antiguas podían generar múltiples cannabinoides simultáneamente. Esto sugiere que la especialización actual surgió después, como una refinación evolutiva para optimizar funciones concretas.
✔️ 2. Son más fáciles de replicar en microorganismos
Los investigadores demostraron que estas enzimas antiguas funcionan mejor en sistemas biotecnológicos como levaduras o bacterias, lo que abre la puerta a:
- producción más eficiente de cannabinoides en laboratorio,
- desarrollo de nuevos compuestos medicinales,
- ingeniería de cannabinoides raros o inexistentes en la naturaleza.
✔️ 3. Revelan el origen de THC, CBD y CBC
El estudio reconstruye por primera vez el camino evolutivo que llevó a la planta a producir estos compuestos. La evidencia indica que:
- El ancestro común tenía una enzima “generalista”.
- Con el tiempo, la planta duplicó ese gen.
- Cada copia evolucionó hacia una función más específica: THCA, CBDA y CBCA sintasa.
💊 Implicaciones para la medicina y la biotecnología
Este descubrimiento no es solo histórico: tiene aplicaciones directas.
⭐ Producción de cannabinoides en laboratorio
Las enzimas ancestrales son más estables y fáciles de manipular, lo que podría permitir fabricar cannabinoides:
- más baratos,
- más puros,
- y en mayores cantidades.
⭐ Desarrollo de nuevos fármacos
El estudio identificó un compuesto ancestral con potencial antiinflamatorio y analgésico, lo que podría inspirar nuevas terapias basadas en cannabinoides no psicoactivos.
⭐ Ingeniería de plantas de cannabis más eficientes
Comprender la evolución de las sintasas permite diseñar variedades:
- con perfiles cannabinoides personalizados,
- con mayor rendimiento,
- o con cannabinoides raros para uso médico.
🌱 Un vistazo al pasado para transformar el futuro del cannabis
Este trabajo marca un antes y un después en la investigación cannábica. Por primera vez, la ciencia ha podido reconstruir la historia molecular del cannabis, revelando cómo la planta desarrolló su capacidad para producir los compuestos que hoy son clave en medicina, bienestar y biotecnología.
Como señaló el investigador Robin van Velzen, lo que antes era un “accidente evolutivo” ahora se convierte en una herramienta poderosa para la ciencia moderna.


