Mientras la industria global del cannabis miraba hacia Estados Unidos por la inesperada orden ejecutiva de reprogramación firmada por el presidente Donald Trump, en Alemania se estaba gestando un movimiento igual o incluso más trascendental para el mercado europeo: la reforma del cannabis medicinal entraba en su fase más crítica.
🇩🇪 Un proyecto de ley que puede redefinir un mercado de mil millones de euros
El 18 de diciembre, el Bundestag celebró la primera lectura de una enmienda clave que determinará el futuro del sector del cannabis medicinal en Alemania, un mercado que ya roza los mil millones de euros. Aunque el debate parlamentario duró apenas 20 minutos, dejó al descubierto tensiones profundas dentro del Gobierno y problemas estructurales que amenazan con descarrilar la reforma.
El texto ahora avanza hacia una audiencia crucial el 14 de enero, donde 22 expertos expondrán sus argumentos ante la Comisión de Salud. Sin embargo, la aprobación final no se espera hasta la primavera de 2026, y para entonces el proyecto podría haber cambiado sustancialmente.
⚖️ La “Ley de Struck”: nada sale del Bundestag como entra
Carmen Wegge, portavoz del SPD en materia legal y de cannabis, recordó un principio fundamental del proceso legislativo alemán: la Ley de Struck, que establece que ninguna ley sale del Bundestag tal como entró. Y este proyecto parece ser el ejemplo perfecto.
La enmienda contiene una contradicción que ha encendido todas las alarmas:
- Obliga a los pacientes a acudir presencialmente a médicos alemanes.
- Pero permite que médicos de otros países de la UE prescriban cannabis por telemedicina sin restricciones.
Este desequilibrio, según expertos como el Dr. Sebastián Marincolo, es legalmente insostenible bajo la normativa europea, especialmente en lo relativo a la libre circulación de servicios. Además, coloca a los médicos alemanes en clara desventaja competitiva.
El origen del problema está en una cadena de decisiones contradictorias:
- El Bundesrat recomendó prohibir las recetas emitidas desde otros países de la UE.
- El Gobierno Federal rechazó la propuesta alegando incompatibilidad con la legislación europea.
- El resultado: una “asimetría regulatoria” que amenaza la viabilidad del proyecto.
💥 Fracturas dentro de la coalición: el SPD se rebela
La primera lectura también reveló una grieta política significativa dentro del Gobierno.
La ministra de Salud, Nina Warken, defendió la reforma argumentando que el aumento del 400 % en las importaciones de cannabis medicinal (de 19 a 80 toneladas en la primera mitad de 2025) demuestra un abuso generalizado del sistema.
Pero el SPD —creadores de la ley CanG en la legislatura anterior— rechazó frontalmente esta interpretación.
Matthias Mieves, portavoz del SPD, fue contundente:
“El proyecto actual perjudicaría gravemente a las personas enfermas que dependen del cannabis medicinal. El SPD no abandonará a quienes necesitan un suministro seguro”.
Este choque interno podría convertirse en un obstáculo decisivo para la aprobación del texto.
🏥 El gran problema: una ley que podría ser imposible de aplicar
Incluso si se alcanza un acuerdo político, los expertos advierten que la ley podría convertirse en un “tigre de papel”, en palabras del abogado y especialista en regulación Kai-Friedrich Niermann.
El principal cuello de botella está en las farmacias, que seguirán siendo el punto central de distribución, pero sin herramientas para verificar:
- si una receta es inicial o de seguimiento,
- si proviene de telemedicina extranjera,
- si cumple los nuevos requisitos nacionales,
- o si el paciente ya ha recibido otras prescripciones.
La alternativa propuesta —que las farmacias revisen historiales médicos confidenciales— chocaría frontalmente con la protección de datos y podría incluso generar riesgos de responsabilidad penal para los farmacéuticos.
En la práctica, esto podría llevar a que:
- las farmacias solo rechacen recetas en casos de sospecha clara de abuso,
- las plataformas de telemedicina extranjeras sigan operando sin cambios,
- y la ley termine sin efectos reales.
🔍 Conclusión: una reforma en riesgo antes de nacer
El proyecto de ley alemán sobre cannabis medicinal se encuentra en un punto crítico:
- Tiene problemas estructurales que chocan con la legislación europea.
- Genera divisiones internas dentro del Gobierno.
- Y podría ser inaplicable en la práctica, incluso si se aprueba.
La audiencia del 14 de enero será clave, pero todo apunta a que la reforma necesitará cambios profundos para sobrevivir al proceso legislativo. La Ley de Struck vuelve a demostrar su vigencia: lo que entró en diciembre difícilmente será lo que salga en 2026.


