Woody Harrelson y la madre de Matthew McConaughey fueron expulsados de dos bares por fumar marihuana en el interior. Lo contaron los propios actores en el pódcast Where Everybody Knows Your Name, en una conversación en la que el humor y el cannabis ocuparon buena parte del tiempo. La anécdota encaja en una amistad larga y peculiar, muy ligada a la cultura cannábica.
Harrelson, activista y empresario del cannabis
Harrelson es uno de los rostros más visibles del activismo cannábico en Hollywood. Desde los años 90 defiende en público la legalización, la despenalización y el uso industrial del cáñamo, y en 1996 fue detenido en Kentucky por plantar semillas de cáñamo industrial como protesta simbólica. Ha formado parte de organizaciones como NORML (National Organization for the Reform of Marijuana Laws) y ha participado en campañas para reformar leyes estatales y federales.
En 2022 abrió en Los Ángeles The Woods, un dispensario de cannabis, junto al humorista Bill Maher. El local, que combina la venta con un espacio de estilo “jardín zen” para el consumo, se convirtió pronto en un punto de referencia. El año pasado sufrió un robo dentro de una ola de asaltos a negocios cannábicos en California. Harrelson se lo tomó con humor, pero aprovechó para denunciar la vulnerabilidad legal y financiera de estas tiendas, que a menudo no pueden usar los servicios bancarios tradicionales.
El actor habla de su consumo sin tapujos desde hace décadas. Dice que la marihuana le ayuda a aliviar el estrés, a concentrarse en ciertos momentos, a socializar y a inspirarse. Llegó a confesar que fumó para soportar una cena con Donald Trump, una anécdota que se hizo viral.
McConaughey ya no tolera el cannabis actual
McConaughey quedó asociado a la imagen del fumador despreocupado por su papel de David Wooderson en Dazed and Confused (1993). Su “Alright, alright, alright” se convirtió en una frase de toda una generación, y su estilo de vida relajado y su filosofía existencialista reforzaron esa imagen durante años.
Durante mucho tiempo consumió con frecuencia, pero en el pódcast explicó que el cannabis actual, mucho más potente que el de los 90, no le sienta bien: se le acelera el tiempo, pierde coordinación y su percepción se distorsiona demasiado. Su peor recuerdo es el de una noche en que se subió a un árbol para ver la luna llena, se cayó varias veces y se rompió un diente tres veces. Hoy evita el cannabis fuerte, aunque se ríe de su pasado.
Una amistad con mucha complicidad
La complicidad entre Harrelson y la madre de McConaughey es conocida. El propio Matthew ha contado que se llevan “demasiado bien”, hasta el punto de que durante años circularon rumores de que podían ser familia. Los dos actores han bromeado con la idea de que Harrelson sea su medio hermano, aunque nunca se ha confirmado nada.
Harrelson y McConaughey trabajaron juntos en True Detective, donde su química fue uno de los pilares de la serie. Fuera de la pantalla, su relación está hecha de bromas, historias absurdas, escapadas improvisadas y conversaciones filosóficas, sobre todo por parte de McConaughey. El cannabis ha estado presente, aunque cada uno lo vive a su manera.
Ted Danson, menos asociado a la marihuana, completó el trío con su propia historia: la noche en que, tras fumar con su mujer, Mary Steenburgen, pasó horas sumergiéndose en unas aguas termales como un submarino humano, el apodo que Harrelson le puso enseguida. Entre anécdota y anécdota, los tres repasaron también cómo ha cambiado la marihuana en las últimas décadas.