El cannabidiol (CBD) atenúa la inflamación cerebral, la endotoxemia metabólica y la conducta ansiosa que provoca una dieta rica en grasas y azúcares en ratas de edad avanzada. Así lo recoge un estudio publicado en noviembre de 2025 en Brain, Behavior, and Immunity, que analiza si el CBD puede proteger el cerebro frente a la combinación de obesidad y envejecimiento.
Cada uno de esos factores supone por separado un riesgo para la salud cerebral. Juntos pueden desencadenar una inflamación crónica conocida como inflammaging, que afecta al comportamiento, la cognición y el equilibrio metabólico. El CBD, un compuesto no psicoactivo del cannabis, se ha estudiado por sus propiedades antiinflamatorias y ansiolíticas.
Cómo se hizo el estudio
Los investigadores trabajaron con ratas Wistar macho de 18 meses, una edad avanzada en roedores. Durante 8 semanas les dieron una dieta tipo «cafetería», alta en grasas y azúcares, y después 3 semanas de CBD por vía oral, a razón de 15 mg/kg al día. Compararon cuatro grupos: dieta normal o de cafetería, cada una con CBD o con un vehículo sin principio activo.
Evaluaron la conducta ansiosa, los marcadores inflamatorios, la endotoxemia metabólica, los niveles de endocannabinoides y la expresión de genes en la corteza prefrontal.
Menos ansiedad e inflamación, pero no menos peso
Las ratas con dieta obesogénica mostraron más ansiedad en las pruebas de campo abierto y de laberinto en cruz elevado, y el CBD redujo en parte esa conducta, sobre todo en el campo abierto. La dieta elevó también los niveles de lipopolisacárido (LPS), una toxina bacteriana que indica alteración de la flora intestinal, y el CBD los redujo de forma significativa.
En la corteza prefrontal de los animales obesos aumentó la expresión de genes proinflamatorios como IL-6, TNF-α y TLR4, una inflamación que el CBD atenuó. La dieta redujo además los endocannabinoides 2-AG y anandamida y alteró la expresión de los receptores CB1, CB2 y HTR1A; el CBD no devolvió esos valores a la normalidad, aunque sí moduló la inflamación de forma indirecta.
Hubo efectos que el tratamiento no corrigió. El receptor TREM2, implicado en la respuesta inmunitaria del cerebro, disminuyó con la dieta y siguió bajo con el CBD, que tampoco evitó el aumento de peso ni cambió la ingesta de calorías.
Se trata de un estudio en ratas, y los autores consideran que su potencial para proteger el cerebro en contextos de inflammaging debe investigarse ahora en humanos. El trabajo lo firman Jantsch y colaboradores con el título Cannabidiol attenuates diet-induced metabolic endotoxemia, neuroinflammation, and anxiety-like behaviors in male aged rats.