Los pacientes canadienses que usan cannabis medicinal autorizado por un profesional sanitario mejoran en dolor, ansiedad, depresión y calidad de vida a lo largo de 24 semanas, aunque los cambios no llegan a los umbrales que se consideran clínicamente relevantes. Son los resultados de un estudio enmarcado en el proyecto multicéntrico Medical Cannabis Real-World Evidence, que analiza cómo funciona el cannabis fuera de los ensayos clínicos, en la vida diaria de los pacientes.
Canadá, uno de los países pioneros en regularlo, se ha convertido en un buen lugar para comprobar si funciona el cannabis medicinal en condiciones reales. Los investigadores siguieron durante 6 meses a adultos que acudieron a clínicas especializadas y recibieron orientación médica para elegir productos verificados por Health Canada. La mayoría (85 %) tenía como indicación principal el dolor crónico, aunque también participaron pacientes con ansiedad, trastornos del sueño y síntomas depresivos.
Cómo se midieron los resultados
El estudio evaluó el dolor, la duración del sueño, la ansiedad, la depresión y la calidad de vida en las semanas 0, 6, 12 y 24. Para ello usó cuestionarios clínicos validados: PROMIS para la interferencia del dolor, NPRS para su intensidad, GAD-7 para la ansiedad, PHQ-9 para la depresión y EQ-5D-3L para la calidad de vida. Los análisis se hicieron tanto por protocolo como por intención de tratar, lo que da más solidez a los resultados.
Mejoras significativas, pero moderadas
En el dolor, la interferencia medida con PROMIS mejoró 4,6 puntos y la intensidad (NPRS) bajó 1,19 puntos. Ambas mejoras fueron estadísticamente significativas, pero no alcanzaron los mínimos de relevancia clínica, lo que apunta a un efecto positivo aunque moderado.
La ansiedad se redujo 2,24 puntos en la escala GAD-7, un alivio perceptible según los autores, y los síntomas depresivos bajaron 2,79 puntos en el PHQ-9, con una mejora que se mantuvo en el tiempo. La calidad de vida (EQ-5D-3L) subió 0,56 puntos y los pacientes dijeron sentirse mejor en su día a día.
Qué falta por investigar
Los resultados indican que el cannabis puede aportar beneficios sostenidos en pacientes con dolor crónico, ansiedad y depresión. Coinciden con la literatura actual, que muestra efectos positivos pero heterogéneos, y la variedad de productos, dosis y vías de administración sigue dificultando sacar conclusiones generales.
Los autores reclaman estudios que precisen las dosis óptimas, la relación entre el tipo de producto y los resultados clínicos, las vías de administración más eficaces y los subgrupos de pacientes que más podrían beneficiarse. Mientras tanto, consideran que el cannabis medicinal puede ser útil dentro de un tratamiento supervisado y bien estructurado.