El primer informe de seguimiento del experimento de cannabis regulado en Países Bajos ya está disponible, y sus conclusiones son especialmente relevantes para quienes siguen la evolución del mercado europeo del cannabis. Publicado el 9 de septiembre por el Instituto Trimbos, RAND Europe y Breuer&Intraval, este análisis compara diez municipios que participan en la nueva cadena de suministro regulada con otros diez que continúan bajo el modelo tradicional neerlandés. La fase experimental comenzó el 7 de abril de 2025 y, aunque aún es pronto para sacar conclusiones definitivas, los datos iniciales son contundentes: más variedad, precios más bajos y ningún aumento significativo en el consumo.
Un experimento que cambia las reglas del juego
Durante décadas, los coffeeshops neerlandeses han operado bajo un sistema peculiar: la venta minorista de cannabis estaba tolerada, pero la producción y distribución mayorista seguían siendo ilegales. Este “modelo de puerta trasera” generaba inconsistencias, riesgos y un mercado gris difícil de controlar.
El experimento actual busca precisamente cerrar esa brecha. En los municipios participantes, los coffeeshops venden cannabis producido por cultivadores autorizados, integrando por primera vez producción, distribución y venta minorista en un sistema regulado. El objetivo es evaluar cómo afecta esta cadena legal a precios, oferta, consumo y mercado ilegal.
📉 Precios más bajos y una oferta mucho más amplia
Uno de los hallazgos más llamativos es la expansión de la variedad de productos. Al inicio del estudio, los coffeeshops participantes ofrecían una media de 10,8 productos distintos. Durante el seguimiento, esa cifra se disparó hasta 34,2 nombres diferentes, triplicando la oferta inicial. En los municipios de comparación, la variedad también creció, pero de forma mucho más moderada: de 12,6 a 16,2 productos.
Los investigadores calcularon que los establecimientos del experimento añadieron casi 20 productos adicionales respecto al grupo de control. Esta diversificación incluye flores, hachís, comestibles, vapeables y concentrados.
En cuanto al precio, la marihuana también mostró un cambio significativo. En los municipios regulados, el precio medio cayó de 12,06 €/g a 10,08 €/g, mientras que en los municipios tradicionales subió de 11,10 € a 12,47 €. El análisis estadístico concluye que los precios disminuyeron 3,35 € más en los municipios participantes que en los de comparación.
El hachís, sin embargo, siguió una tendencia distinta: sus precios aumentaron más en los municipios regulados. Los cigarrillos preenrollados también experimentaron un ligero incremento en ambos grupos.
🍪 Comestibles, vapeo y concentrados: formatos en expansión
La regulación no solo amplió la variedad de nombres, sino también los formatos disponibles. Al inicio del estudio, solo el 34 % de los coffeeshops participantes vendían comestibles, ninguno ofrecía productos para vapear y apenas el 17 % tenía concentrados.
Tras la implementación del experimento, las cifras cambiaron radicalmente:
- 94 % vendía comestibles
- 67 % ofrecía productos para vapear
- 70 % tenía concentrados
Este salto refleja una transición hacia un mercado más moderno, diversificado y alineado con tendencias internacionales.
📊 ¿Aumentó el consumo? Los datos dicen que no
A pesar de la mayor variedad y los precios más bajos, los investigadores no encontraron diferencias significativas en:
- frecuencia de consumo,
- número de días al mes con uso de cannabis,
- cantidad consumida en un día típico,
- salud percibida,
- porcentaje de consumidores con riesgo elevado de uso problemático.
Es decir, más oferta y mejores precios no se tradujeron en más consumo.
Lo que sí cambió fue la cantidad comprada por transacción. En los municipios regulados, la compra más frecuente pasó de 1 gramo a 5 gramos, mientras que en los municipios tradicionales se mantuvo en 1 gramo. Importante: este aumento en la cantidad adquirida no implicó un aumento en la frecuencia de consumo.
🌱 Producción, rendimiento y eficiencia
El estudio también analizó aspectos operativos del mercado regulado. Los consumidores compraron más cantidad por transacción, pero el mercado ilegal siguió activo, principalmente por:
- precios más bajos,
- buena relación calidad-precio,
- posibilidad de comprar mayores cantidades.
Esto indica que el sistema regulado compite, pero aún no sustituye completamente al mercado ilícito.
🔍 Metodología sólida, pero resultados preliminares
El informe se basa en:
- entrevistas con 85 partes interesadas,
- encuestas a 865 clientes de coffeeshops,
- encuestas a 441 residentes o trabajadores cercanos,
- recuentos de visitantes en 143 establecimientos,
- análisis de menús de 134 coffeeshops,
- datos policiales y encuestas sobre el mercado ilegal.
Aun así, los autores advierten que es demasiado pronto para evaluar los efectos a largo plazo. Se realizarán mediciones anuales adicionales para seguir la evolución del experimento.
📌 Conclusión: un experimento de cannabis regulado en Países Bajos prometedor para Europa
Los primeros resultados del experimento neerlandés apuntan a un mercado más transparente, competitivo y diversificado, sin impactos negativos en el consumo. Para países que estudian modelos de regulación —incluyendo España— este caso ofrece datos valiosos y una hoja de ruta realista.
La clave ahora será observar cómo evoluciona el mercado ilegal, cómo se estabilizan los precios y si la cadena regulada puede escalar sin perder eficiencia.