Un grupo de científicos de Malasia ha publicado una revisión científica que analiza si el CBD, el compuesto del cannabis que no produce efectos psicoactivos, ayuda a mantener la salud de los huesos. Su conclusión es que el CBD y los huesos se llevan bien en el laboratorio, pero que todavía no hay pruebas en personas.
El hueso se renueva sin parar. Unas células, los osteoblastos, fabrican tejido nuevo, y otras, los osteoclastos, retiran el viejo. Para que el esqueleto se mantenga fuerte, las dos actividades tienen que estar en equilibrio, y ahí es donde los autores buscaban el posible efecto del CBD.
Qué estudios se revisaron
Los investigadores reunieron 24 estudios hechos en animales y en células, no en personas. Esos trabajos medían cómo se forma el hueso, cómo se repara tras una fractura, qué resistencia alcanza y qué ocurre dentro de las células que lo construyen o lo degradan.
Los resultados no fueron homogéneos. Once estudios mostraron beneficios claros del CBD, otros 11 dieron resultados mixtos, con mejoras en unos parámetros y no en otros, y 2 no encontraron ningún beneficio. Aun así, la tendencia general fue positiva: el hueso se formaba mejor, tenía más mineralización, las fracturas parecían soldar antes y la resistencia aumentaba.
Cómo actuaría el CBD sobre el hueso
Según la revisión, el CBD reduce la actividad de los osteoclastos y estimula a los osteoblastos, lo que inclina la balanza hacia la formación de hueso y una mejor reparación.
También interactúa con varios sistemas que regulan el crecimiento óseo. Entre ellos está el receptor cannabinoide CB2, relacionado con la salud del hueso, y el sistema RANK/RANKL/OPG, que controla cuánto hueso se destruye, además de otras rutas celulares que intervienen en la inflamación, el crecimiento celular y la regeneración. Por último, reduce la inflamación y el estrés oxidativo, lo que crea un entorno más favorable para la reparación.
Lo que falta para hablar de tratamiento
Los propios investigadores insisten en que el CBD no puede considerarse todavía un tratamiento para los huesos. La mayoría de los estudios se hicieron en animales o en células, no se sabe qué dosis serían eficaces en personas, se desconoce su seguridad a largo plazo y no hay ensayos clínicos suficientes para recomendarlo.
Si los estudios en humanos confirmaran estos resultados, el CBD podría llegar a usarse para ayudar a recuperar fracturas, prevenir o tratar la osteoporosis, reducir la inflamación en enfermedades articulares o proteger los huesos de personas mayores o con riesgo de pérdida ósea. Por ahora es solo una posibilidad, no una recomendación médica.