Cultivar marihuana en casa no conduce a la cocaína ni a la heroína, sino a los tomates, la albahaca y los calabacines. Es la conclusión, planteada con cierta ironía, de una encuesta de la empresa Homegrown Cannabis Co. a 1.327 cultivadores domésticos, que presenta el cannabis como puerta de entrada a la jardinería y no a otras drogas.
El 66 % de los encuestados afirma que cultivar marihuana le animó a plantar tomates, y el 24 % no había cultivado nunca tomates antes de empezar con el cannabis. Después de los tomates, los cultivos más populares fueron la albahaca, las fresas, los chiles, los pepinos y la lechuga.
De la maceta al huerto
Jessica Hanson, directora de la empresa que hizo la encuesta, lo resume así:
“El cannabis no es una droga de iniciación, es un cultivo de iniciación.”
La empresa explica que el cultivo de marihuana exige paciencia, observación y cuidados, habilidades que se trasladan con facilidad a otras plantas. Muchos jardineros acaban convirtiendo el gusto por ver crecer una planta en una afición duradera.
La encuesta muestra además una diferencia generacional. Solo el 29 % de los baby boomers cultivó cannabis antes que tomates, frente al 62 % de los millennials. Según sus autores, los más jóvenes están usando el cannabis como vía de acceso a la horticultura, sobre todo en los estados donde la legalización lo ha facilitado. Incluso donde sigue siendo ilegal, muchos cultivan de forma discreta, movidos por el contacto con la tierra, la autonomía y el bienestar.
Otros estudios contra el estereotipo del fumador perezoso
La encuesta se suma a varios trabajos que cuestionan la imagen del consumidor apático. Un estudio federal concluyó que los adultos son más activos los días en que consumen cannabis. Otro, publicado en Preventive Medicine Reports, observó que los consumidores caminan más que los no consumidores, sin diferencias significativas en ejercicio básico ni en entrenamiento de fuerza.
Un estudio de 2021 encontró que los consumidores frecuentes son más activos físicamente que quienes no consumen. Otro de 2022 no halló diferencias de apatía ni de motivación entre ambos grupos, y los consumidores frecuentes declararon disfrutar más de las actividades cotidianas. Otras investigaciones citadas por los defensores de la planta sostienen que no hay pruebas de que el cannabis provoque resaca ni de que se asocie a paranoia o falta de motivación.
Conviene recordar que la encuesta principal procede de una empresa del sector, Homegrown Cannabis Co., y se basa en lo que declaran los propios cultivadores.