En los deportes acuáticos, la concentración, la coordinación y los reflejos son esenciales para el rendimiento y, sobre todo, para la seguridad. Por eso la relación entre cannabis y deportes acuáticos como el surf, el buceo, el kayak, el esquí acuático o la natación plantea una cuestión particular: el CBD puede ayudar en la recuperación, pero el THC puede resultar peligroso en el agua.
Por qué lo usan algunos deportistas
Con la legalización en varios países y estados, el uso del cannabis en el deporte ha ganado relevancia, en especial por los beneficios atribuidos al cannabidiol (CBD). Deportistas de distintas disciplinas reconocen abiertamente que lo usan para aliviar el dolor, mejorar la recuperación muscular y reducir la ansiedad.
En el surf, algunos profesionales cuentan que el CBD les ayuda a reducir la inflamación después de entrenar y a llegar más tranquilos a la competición. El CBD no es psicoactivo, y entre los beneficios que se le atribuyen están el alivio del dolor tras sesiones intensas de remo o surf, el control del estrés y un sueño de más calidad, importante para la recuperación. El cannabis contiene también THC (tetrahidrocannabinol), el componente psicoactivo que altera la percepción y el estado de conciencia.
Los riesgos del THC en el agua
Los deportes acuáticos exigen coordinación motriz, rapidez de reacción, equilibrio, capacidad para decidir ante imprevistos y una buena conciencia espacial y percepción sensorial. El cannabis puede afectar a todas ellas de forma distinta según la dosis y la frecuencia de consumo.
El THC puede alterar la percepción del tiempo y del espacio y reduce la velocidad de reacción, lo que complica las maniobras rápidas en el surf o el kayak y aumenta el riesgo de caídas y accidentes. En el buceo podría distorsionar la percepción de la profundidad y dificultar el cálculo de la distancia al fondo o a la superficie. El cannabis puede influir además en la regulación de la temperatura corporal, un riesgo de hipotermia en agua fría, y algunos usuarios sufren somnolencia y fatiga que restan resistencia en pruebas largas.
Qué dicen las normas antidopaje
La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) restringe el THC en competición, aunque desde 2018 excluyó el CBD de la lista de sustancias prohibidas. Algunas federaciones mantienen políticas estrictas sobre el cannabis, mientras que en la práctica recreativa, como el surf aficionado, su consumo no está regulado.
En competiciones de surf de países como Estados Unidos y Australia se han dado casos de deportistas sancionados por dar positivo en THC. Las normas, en cualquier caso, siguen cambiando, y el CBD gana aceptación como herramienta para la recuperación muscular.