Una crema tópica elaborada con extractos de cannabis y cúrcuma mejoró los síntomas de cuatro mujeres con eccema y de un hombre con psoriasis, y mostró actividad antioxidante y antiinflamatoria en el laboratorio. Lo describe un estudio publicado recientemente en la revista Cosmetics, cuyos propios autores subrayan que es un trabajo piloto con una muestra muy pequeña.
La investigación la firman científicos de la Universidad Prince of Songkla, la Universidad Thaksin, la Universidad de Chiang Mai y varias instituciones de la India. Analizaron una crema tradicional tailandesa hecha con extracto etanólico de hojas de Cannabis sativa y extracto etanólico de Curcuma longa.
Qué contiene la crema
Según el análisis químico, la crema tiene un 0,99 % de THC y un 0,15 % de CBD, además de curcumina, terpenoides y otros compuestos vegetales bioactivos. Mediante cromatografía de gases con espectrometría de masas se identificaron 95 compuestos, 27 de ellos con coincidencias superiores al 90 %. Entre ellos hay cannabinoides como el CBN, el CBC y el THCV, y moléculas presentes en la cúrcuma, como el eucaliptol y el α-bisabolol.
Resultados en eccema y psoriasis
Las cuatro mujeres con eccema, de entre 21 y 45 años, se aplicaron la crema tres veces al día durante cuatro semanas. Su puntuación en el Índice de Área y Gravedad del Eccema (EASI) pasó de 4,11 al inicio a 2,96 a las dos semanas y a 1,28 al final, con menos enrojecimiento, hinchazón, descamación, picor y engrosamiento de la piel. La bajada a las dos semanas fue estadísticamente significativa (p = 0,022); la de las cuatro semanas no llegó a serlo (p = 0,056). El índice de calidad de vida dermatológica (DLQI) pasó de 6,25 a 1,00, también sin significación estadística.
El paciente con psoriasis, un hombre de 44 años, usó la crema durante cuatro semanas. Su puntuación PASI bajó de 39 a 16,2 y su DLQI, de 7 a 2, con menos enrojecimiento, picor, descamación y engrosamiento. Al tratarse de un solo caso, no se puede atribuir la mejora únicamente a la crema.
Pruebas de laboratorio y limitaciones
En el laboratorio, la formulación neutralizó radicales libres, lo que podría reducir el daño celular de las enfermedades inflamatorias de la piel. En macrófagos de ratón mostró baja toxicidad e inhibió la producción de óxido nítrico en un 15,7 % a concentraciones de 0,01 y 0,1 mg/mL, un efecto que los autores califican de moderado si se compara con corticoides como la triamcinolona. Tuvo además una actividad leve contra E. coli, Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes y Pseudomonas aeruginosa, y los análisis de acoplamiento molecular apuntan a que varios de sus compuestos podrían unirse a proteínas de las vías inflamatorias.
Los investigadores son claros con las limitaciones: el estudio no estaba controlado, no tuvo grupo placebo ni de comparación, la muestra era mínima y algunos participantes lo abandonaron. Los resultados no permiten afirmar que la crema funcione. Para saberlo harán falta ensayos más amplios, controlados y aleatorizados que midan su seguridad, su eficacia real, sus mecanismos, la dosis adecuada y sus posibles efectos secundarios.