Dos estudios recientes, una revisión de ensayos clínicos publicada en Sleep Medicine Reviews y un seguimiento de pacientes británicos publicado en PLOS Mental Health, apuntan a que el cannabis medicinal mejora la calidad del sueño en personas con insomnio. Ambos coinciden en otro punto: las formulaciones con THC o con mezcla de cannabinoides funcionan mejor que el CBD solo.
El insomnio es un problema extendido. Se calcula que una de cada tres personas tiene dificultades para dormir bien y que alrededor del 10 % de los adultos cumple los criterios clínicos de un trastorno del sueño, con efectos sobre la salud mental, el trabajo, las relaciones y la calidad de vida. Los tratamientos habituales, como la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCCi) y los hipnóticos, tienen limitaciones: acceso restringido, efectos secundarios, riesgo de dependencia y eficacia variable.
El metaanálisis: mejor con THC que con CBD
El primer trabajo es una revisión sistemática y metaanálisis de seis ensayos clínicos aleatorizados con 1.077 participantes, en los que se comparaban cannabinoides con placebo. Los cannabinoides mejoraron de forma significativa la calidad del sueño declarada por los propios pacientes, con un efecto mayor en quienes tenían insomnio diagnosticado.
Los mejores resultados llegaron con las formulaciones de THC o de cannabinoides mixtos, mientras que las terapias solo con CBD no aportaron beneficios significativos. El dato contradice la creencia popular de que el CBD es el cannabinoide más útil para dormir. Los autores piden más ensayos rigurosos para definir las dosis óptimas, las formulaciones más eficaces y la seguridad a largo plazo.
“Los cannabinoides, en particular las formulaciones sin CBD, mejoran la calidad del sueño, lo que justifica una mayor investigación como opciones terapéuticas para el insomnio.”
Pacientes reales en el Reino Unido
El segundo estudio, del Imperial College London y clínicas británicas, siguió durante 18 meses a 124 pacientes con insomnio tratados con cannabis medicinal. Los participantes mantuvieron una mejora de la calidad del sueño, y también refirieron menos ansiedad, depresión y dolor. Solo el 9 % comunicó efectos adversos, todos leves: fatiga, sequedad de boca o insomnio leve.
El doctor Simon Erridge, coautor del estudio, lo resume así:
“Estos hallazgos respaldan el papel potencial del cannabis medicinal como una opción médica donde los tratamientos convencionales han demostrado ser ineficaces.”
Erridge insiste también en la necesidad de estudios a largo plazo para vigilar la tolerancia, ajustar las dosis y personalizar los tratamientos.
Por qué el THC podría funcionar mejor
El THC tiene propiedades sedantes que pueden ayudar a conciliar y mantener el sueño. Los cannabinoides mixtos actúan sobre varios receptores del sistema endocannabinoide que intervienen en el ritmo circadiano, la ansiedad y la percepción del dolor. El CBD, útil en otros trastornos, podría tener un efecto neutro o incluso activador sobre el sueño, según la dosis y el contexto.
El acceso sigue siendo el principal obstáculo. Aunque el cannabis medicinal es legal en varios países, conseguirlo no es fácil: en el Reino Unido han aumentado las recetas privadas, pero a través del NHS es prácticamente imposible. Integrarlo en los protocolos habituales exigirá más formación médica, una regulación clara y nuevos ensayos clínicos.