Un estudio de la Universidad de Wisconsin-Madison y la Oficina de Gestión del Cannabis de Minnesota indica que el cannabis medicinal puede reducir la ansiedad y la depresión en pacientes con cáncer. El trabajo, titulado Measuring the Effects of Cannabis on Anxiety and Depression Among Cancer Patients, ofrece resultados preliminares que necesitan más investigación clínica.
La relación entre cannabis medicinal y cáncer se ha estudiado sobre todo por su uso contra el dolor y las náuseas. Los investigadores quisieron comprobar si también ayuda en la salud mental, porque los pacientes oncológicos sufren niveles altos de ansiedad y depresión que afectan a su calidad de vida y a su adherencia al tratamiento, y los tratamientos convencionales no siempre alivian ese malestar.
Cómo se hizo el estudio
Participaron pacientes con diagnóstico de cáncer que ya consumían cannabis medicinal. Los investigadores aplicaron escalas validadas de ansiedad y depresión antes y después del consumo, y analizaron el tipo de producto (flor, aceites o comestibles), la frecuencia, la dosis y la percepción de alivio emocional de cada paciente.
Muchos pacientes dijeron sentir menos ansiedad y depresión tras usar cannabis, y el estudio observó también mejoras en el bienestar general y en la capacidad de afrontar el tratamiento. Los efectos variaron según el producto y la dosis, lo que indica que no hay una pauta única que sirva para todos.
Resultados preliminares
El trabajo tiene limitaciones importantes. Es observacional y no cuenta con un grupo control sólido, se basa en lo que cuentan los propios pacientes, con los sesgos que eso puede introducir, y no evaluó los efectos adversos de forma sistemática.
Por eso, para considerar el cannabis un complemento en la salud mental de los pacientes oncológicos hacen falta ensayos clínicos controlados que fijen pautas claras. Mientras tanto, el uso debería ser supervisado y no por automedicación.
Los resultados alimentan el debate sobre incluir el cannabis en los protocolos médicos oficiales. En EE. UU. el cannabis medicinal está aprobado en varios estados, pero su uso para la salud mental sigue siendo controvertido. En Europa y en España la regulación es más restrictiva. A escala internacional crece el interés por incorporarlo a los cuidados paliativos y al tratamiento integral del cáncer.