Con el frío llegan menos horas de luz, más estrés para el cuerpo y una mayor exposición a los virus de temporada. Frente a eso, algunos usuarios recurren a una combinación de tres recursos naturales para cuidar las defensas en invierno: el cannabis, los hongos funcionales y las hierbas medicinales.
Qué aporta el cannabis en invierno
El papel que se atribuye al cannabis es indirecto. Sus variedades con CBD o las índicas suaves pueden ayudar a reducir el estrés físico y emocional, un factor que influye en la inmunidad. También puede facilitar un sueño profundo, útil cuando el frío o la ansiedad provocan insomnio, y dormir bien es esencial para el sistema inmunitario.
El CBD tiene además propiedades antiinflamatorias y no es psicoactivo. Para quien busca bienestar sin alteración cognitiva, las cepas híbridas equilibradas o las tinturas y aceites de CBD son las opciones más habituales.
Hongos funcionales y hierbas medicinales
Los hongos no psicodélicos como el chaga, el reishi, la cola de pavo y la melena de león han ganado protagonismo por sus supuestos beneficios inmunológicos. Estos son los efectos que se atribuyen a cada uno:
| Hongo | Beneficio principal |
|---|---|
| Chaga | Potente antioxidante, combate el daño celular |
| Reishi | Refuerza defensas, calma el sistema nervioso |
| Cola de pavo | Estimulante inmunológico, estudiado por propiedades anticáncer |
| Melena de león | Mejora la concentración y combate la fatiga mental |
Quien tome inmunosupresores o anticoagulantes, o tenga alguna enfermedad concreta, debería consultar con un profesional antes de tomarlos.
Entre las hierbas, la equinácea se usa para estimular las defensas y prevenir resfriados. El jengibre y la cúrcuma son antiinflamatorios que combinan bien con el cannabis, y al astrágalo se le atribuye un refuerzo de la inmunidad más sostenido en el tiempo. Pueden tomarse en infusión, en batidos o como ingrediente en la cocina diaria.
Cómo combinarlos
Una opción sencilla es un té de equinácea, jengibre o reishi endulzado con miel infusionada con cannabis o con unas gotas de CBD. Otra, un batido de verduras con melena de león en polvo, extracto de cannabis y CBD para empezar el día.
También se puede repartir por horas: los hongos funcionales por la mañana, para la energía y la concentración, y el cannabis por la noche, para el descanso y la recuperación. Es un enfoque de bienestar natural que no sustituye a los medicamentos cuando hacen falta, y que conviene adaptar a cada persona.