El consumo de cannabis entre los adolescentes alemanes ha bajado desde que el país legalizó su uso adulto en abril de 2024, según un estudio del Instituto Federal de Salud Pública de Alemania basado en encuestas a más de 7.000 jóvenes realizadas entre abril y julio de 2025. El dato contradice uno de los principales argumentos de los sectores prohibicionistas.
Entre los chicos y chicas de 12 a 17 años, el consumo anual pasó del 6,7 % en 2023 al 6,1 % en 2025, y el consumo frecuente (más de 10 veces al año) bajó del 1,3 % al 1,1 %. En esa franja de edad, la legalización del cannabis no ha aumentado el consumo e incluso podría haber contribuido a reducirlo. Entre los adultos jóvenes, de 18 a 25 años, sí hubo una ligera subida, del 23,3 % al 25,6 %, sobre todo entre los hombres.
Lauterbach celebra, el Instituto pide vigilancia
Karl Lauterbach, exministro de Salud e impulsor de la reforma, ve en los resultados una validación del enfoque regulador: «Las prohibiciones no disuaden a los jóvenes», afirmó. Johannes Nießen, director en funciones del Instituto, añadió que, aunque el consumo juvenil no ha crecido, el aumento entre los adultos jóvenes debe seguirse de cerca.
Desde abril de 2024, los adultos en Alemania pueden llevar hasta 25 gramos de cannabis, cultivar tres plantas y unirse a clubes sociales de cultivo colectivo. La ley se diseñó para combatir el mercado ilegal y limitar el acceso de los menores. Tras las elecciones de 2025, la nueva coalición de Gobierno entre la CDU/CSU y el SPD decidió mantenerla, aunque prevé una «evaluación abierta» en otoño de 2025.
Lo que muestran Estados Unidos y Canadá
Los resultados se parecen a los de otros países con cannabis legal. En Estados Unidos, los datos de la SAMHSA y estudios de la Universidad Johns Hopkins indican que el consumo juvenil no ha aumentado, mientras que el de los adultos sí. El Marijuana Policy Project registró una caída del 35 % en el consumo adolescente en los primeros estados que legalizaron. En Canadá, el consumo diario entre jóvenes y adultos se ha mantenido estable en los seis años transcurridos desde la legalización.
Para los defensores de la reforma, el estudio alemán apoya la idea de que una legalización bien regulada no implica necesariamente más consumo entre menores, porque desplaza el mercado hacia canales legales y controlados.