La investigación sobre el cannabidiol (CBD) —el compuesto no psicoactivo del cannabis— continúa creciendo, y una nueva revisión sistemática publicada en Frontiers in Veterinary Science aporta una visión más completa sobre su potencial como agente anticancerígeno, tanto en humanos como en perros. El trabajo, realizado por investigadores de la Universidad de Chile, analiza estudios preclínicos que apuntan a efectos biológicos prometedores.
¿Qué muestra la evidencia científica actual?
Los estudios revisados coinciden en que el CBD puede ejercer efectos clave sobre células tumorales:
- Inhibición de la proliferación celular — reduce la capacidad de las células cancerosas para multiplicarse.
- Disminución de la migración tumoral — limita la expansión del cáncer hacia otros tejidos.
- Inducción de apoptosis — promueve la muerte programada de células malignas.
Estos efectos se han observado en modelos celulares de linfoma, cáncer de mama, glioma, cáncer de próstata, osteosarcoma y carcinoma urotelial.
Aunque la mayoría de los estudios son preclínicos, el patrón es consistente: el CBD modula vías intracelulares que pueden frenar el avance tumoral.
El CBD en oncología canina: un campo emergente
La investigación en perros es más reciente y menos abundante, pero los hallazgos son relevantes:
- El CBD es seguro y bien tolerado en caninos.
- Desde 2015 se han realizado estudios en cáncer canino, pero no existía una revisión exhaustiva hasta ahora.
- Algunos trabajos han evaluado la combinación de CBD con otros fármacos, mostrando efectos sinérgicos en ciertos casos y antagónicos en otros.
Los autores subrayan la necesidad de:
- Estandarizar dosis y formulaciones
- Realizar ensayos clínicos controlados
- Comprender mejor los mecanismos moleculares
El potencial existe, pero aún falta investigación sólida para trasladarlo a la práctica veterinaria.
El CBD en la investigación oncológica humana
La revisión se suma a un creciente cuerpo de estudios que exploran el CBD como complemento terapéutico:
- Puede potenciar la eficacia de ciertos fármacos de quimioterapia.
- Presenta propiedades antiinflamatorias que podrían beneficiar a pacientes oncológicos.
- Ha mostrado capacidad para reducir metástasis en tumores agresivos como el glioblastoma.
- También se investiga en cánceres de mama, pulmón, ovario, próstata y colorrectal.
Un artículo de 2025 en Pharmacology & Therapeutics ya señalaba que la marihuana medicinal podría mejorar la respuesta a tratamientos convencionales.
Un contexto de creciente aceptación del cannabis medicinal
La noticia también refleja un cambio cultural y político:
- La candidata de Donald Trump para dirigir la política antidrogas calificó la marihuana medicinal como una opción “fantástica” para pacientes graves.
- Estudios recientes muestran que pacientes con cáncer que consumen cannabis reportan mejoras significativas en síntomas como dolor, náuseas y ansiedad.
Otros usos veterinarios del cannabis y psicodélicos
La investigación en animales está expandiéndose más allá del cáncer:
- Un estudio de 2024 sugiere que microdosis de LSD podrían reducir la ansiedad por separación en perros.
- El Consejo Nacional de Suplementos para Animales afirma que el CBD es seguro para uso prolongado.
- Otro estudio de 2024 indica que el cannabis puede ser una alternativa viable para tratar enfermedades cutáneas en perros, especialmente cuando los esteroides generan efectos adversos.
Conclusión: un potencial real que requiere más ciencia
La evidencia disponible indica que el CBD tiene un potencial anticancerígeno significativo, tanto en humanos como en perros. Sin embargo:
- La mayoría de los estudios son preclínicos.
- Falta estandarizar protocolos y concentraciones.
- Se necesitan ensayos clínicos rigurosos para confirmar eficacia y seguridad.
Aun así, el creciente interés científico y la aceptación social del cannabis medicinal están impulsando una nueva etapa en la investigación de terapias basadas en cannabinoides.