Un nuevo estudio financiado por el gobierno de Canadá ha reavivado el debate sobre las políticas de drogas al concluir que el alcohol y el tabaco son, con diferencia, más dañinos para la salud individual y para la sociedad que el cannabis. La investigación, publicada en Journal of Psychopharmacology, se basa en una evaluación exhaustiva realizada por un panel de 20 expertos en sustancias psicoactivas.
🧪 Metodología del estudio
Los investigadores evaluaron 16 sustancias utilizando una escala de 0 a 100 puntos, considerando dos grandes dimensiones:
- Daños al consumidor (salud física, salud mental, adicción, mortalidad, etc.)
- Daños a terceros (impacto económico, criminalidad, problemas sociales, daño ambiental)
Este enfoque permite comparar sustancias legales e ilegales bajo criterios científicos en lugar de percepciones culturales o políticas.
📊 Resultados principales: alcohol y tabaco, los más dañinos
🥃 Alcohol: la sustancia más dañina en general
Con 79 puntos, el alcohol encabeza la lista con una diferencia abrumadora. Destaca por:
- Ser la primera causa en 9 de 16 indicadores
- Generar altos niveles de:
- Daño físico
- Síndrome de abstinencia
- Problemas de salud mental
- Lesiones accidentales
- Conflictos familiares y sociales
- Costes económicos masivos
El estudio subraya una paradoja: la sustancia más dañina es también una de las más normalizadas y accesibles.
🚬 Tabaco: segundo lugar por su impacto mortal
Con 45 puntos, el tabaco destaca especialmente por:
- Mortalidad asociada (cáncer, enfermedades cardiovasculares)
- Alto potencial adictivo
- Daño ambiental (cultivo, residuos, contaminación)
🌿 Cannabis: menos dañino, pero no inocuo
El cannabis obtiene 15 puntos, situándose muy por debajo de alcohol y tabaco. Sin embargo, el estudio aclara que:
- No está exento de riesgos
- Afecta a la salud mental (adicción, abstinencia, deterioro cognitivo)
- Ocupa el tercer lugar en efectos adversos sobre la salud mental
🔍 El mayor daño asociado al cannabis no proviene del consumo
El estudio señala que el principal impacto negativo está relacionado con:
- La actividad delictiva organizada
- El mercado ilegal, aún persistente incluso en países con legalización
En Canadá, pese a la legalización desde 2018, un 30 % del mercado sigue siendo ilícito, lo que genera daños sociales y económicos.
🔄 Cambios en los hábitos de consumo: el cannabis como sustituto del alcohol
El estudio coincide con tendencias recientes:
- Crece el consumo de bebidas con infusión de THC, especialmente entre jóvenes.
- Muchos millennials y miembros de la generación Z sustituyen el alcohol por cannabis en actividades sociales.
- Estudios previos muestran:
- Reducción del consumo de alcohol entre quienes usan cannabis
- Relación negativa entre venta legal de cannabis medicinal y consumo de tabaco
Este fenómeno, conocido como “efecto de sustitución”, podría tener implicaciones importantes para la salud pública.
🏛️ Implicaciones para las políticas públicas
El estudio invita a los gobiernos a replantear la coherencia de sus políticas sobre drogas. Entre sus mensajes clave:
- Las regulaciones deben basarse en evidencia científica, no en estigmas históricos.
- Es necesario considerar:
- Los daños directos de cada sustancia
- Los efectos derivados de su estatus legal o ilegal
- El impacto de la criminalización en la sociedad
Los autores concluyen que el alcohol es la sustancia más dañina en Canadá, y sugieren que los gobiernos deberían integrar estos hallazgos en futuras decisiones regulatorias.
🧭 Contexto histórico: el informe Roques
El estudio canadiense coincide con conclusiones del informe Roques (1999), encargado por el gobierno francés, que ya situaba:
- Alcohol y tabaco como sustancias más dañinas
- Cannabis como menos perjudicial en términos de salud y consecuencias sociales
Esto refuerza la idea de que la evidencia científica lleva décadas apuntando en la misma dirección, aunque las políticas públicas no siempre han seguido ese camino.
🧩 Conclusión general
El estudio no pretende minimizar los riesgos del cannabis, sino poner en perspectiva su nivel de daño comparado con sustancias legales de uso masivo. La evidencia acumulada sugiere que:
- Alcohol y tabaco generan un daño social y sanitario muy superior
- El cannabis, aunque no inocuo, presenta un perfil de riesgo menor
- La legalización y regulación pueden reducir daños asociados al mercado ilegal
- Las políticas de drogas deberían actualizarse para reflejar estos datos
En definitiva, el estudio reabre un debate crucial: ¿son coherentes las políticas actuales con la evidencia científica disponible?


