Tabaco y cannabis

Tabaco y cannabis juntos elevan una enzima cerebral ligada a la ansiedad

Mario Blunt
23 de octubre de 2025 · Actualizado el

Fumar tabaco y cannabis a la vez altera el sistema endocannabinoide del cerebro, según un estudio canadiense publicado en Drug and Alcohol Dependence Reports. El trabajo, dirigido por Rachel A. Rabin en el Centro para la Adicción y la Salud Mental (CAMH) de Toronto, es el primero que analiza cómo influye el tabaco en la actividad de la enzima FAAH en consumidores habituales de cannabis.

El sistema endocannabinoide regula el estado de ánimo, la respuesta al estrés y la cognición. Uno de sus mensajeros principales es la anandamida, conocida como la «molécula de la felicidad», y la FAAH (amida hidrolasa de ácidos grasos) es la enzima que la degrada. Cuando la FAAH está muy activa, baja la anandamida, algo que se asocia con más riesgo de ansiedad, depresión y otros trastornos psiquiátricos. Se sabía que tabaco y cannabis afectan a este sistema, pero no cómo interactúan cuando se consumen juntos.

Cómo se hizo el estudio

Los investigadores usaron tomografía por emisión de positrones (TEP) con el trazador [11C]CURB en 13 consumidores habituales de cannabis, unos fumadores de tabaco y otros no. Examinaron la corteza prefrontal, el hipocampo, el tálamo, el cerebelo y la sustancia negra.

Quienes consumían ambas sustancias tenían niveles de FAAH bastante más altos en el cerebelo y la sustancia negra. Ese aumento crecía con el número de cigarrillos diarios, pero no con la cantidad de cannabis, lo que apunta al tabaco como principal responsable.

Por qué importa

Una FAAH elevada puede agravar la abstinencia, aumentar la ansiedad y favorecer la dependencia, mientras que las personas con menos actividad de esta enzima suelen tener menos síntomas de abstinencia y menos riesgo de adicción. Los autores creen que la mezcla podría dejar un perfil neuroquímico más vulnerable. Los sistemas cannabinoide y nicotínico comparten rutas en el circuito de recompensa, y la nicotina puede sensibilizar el sistema endocannabinoide, amplificar los efectos del cannabis y acelerar la degradación de la anandamida.

El patrón es muy común: hasta el 80 % de los consumidores de cannabis también usa tabaco, sobre todo en porros o blunts. Aun así, muchos estudios no distinguen entre consumo exclusivo y combinado, lo que puede ocultar diferencias en salud mental y neurobiología.

La muestra es pequeña y los propios resultados piden investigaciones más amplias, con grupos de control. Mientras tanto, los inhibidores de la FAAH, que frenan la degradación de la anandamida, se están estudiando como tratamiento para la ansiedad y los trastornos por consumo de sustancias, y podrían ayudar a quienes quieren reducir o dejar el consumo combinado.

Sobre el autor
Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
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