El 77 % de los adultos estadounidenses que toman bebidas con THC asegura que ha reducido su consumo de alcohol desde que las probó, y un 21 % lo ha dejado del todo. Son los datos de una encuesta de CrescentCanna, empresa que fabrica bebidas con infusión de cannabis, y apuntan a un cambio de hábitos en Estados Unidos.

Dicho de otro modo, 4 de cada 5 consumidores de bebidas con cannabis beben ahora menos alcohol, y más de una quinta parte ya no bebe. Según la encuesta, el 45 % toma al menos tres bebidas con THC a la semana y el 67 % usa también otros productos de cannabis cada semana.
En casa, para relajarse y sin resaca
La mayoría las consume en casa (67 %), y solo un 23 % lo hace en entornos sociales como clubes, fiestas o festivales. El 68 % las compra por internet.
Entre los motivos, el 78 % dice que las toma para relajarse y desconectar, el 64 % porque le gusta la sensación que producen y el 59 % porque no dan resaca. Un 51 % las usa para dormir mejor.
El perfil del consumidor tampoco es el que cabría esperar. El grupo más numeroso tiene entre 35 y 54 años (53 %) y más de un tercio supera los 55. Los adultos de mediana edad dominan este mercado, aunque los millennials y la generación Z también recurren a estas bebidas como sustituto del alcohol en planes sociales como las horas felices.
El efecto sustitución y la reacción del sector
El fenómeno encaja en lo que se conoce como efecto sustitución: los consumidores cambian el alcohol por alternativas que consideran menos dañinas. Investigaciones financiadas por los gobiernos de Estados Unidos y Australia sugieren que el cannabidiol (CBD) puede ayudar a reducir el consumo de alcohol, aliviar los síntomas de abstinencia y prevenir recaídas. El CBD muestra además efectos neuroprotectores, lo que lo convierte en candidato para tratar el trastorno por consumo de alcohol.
La industria ya se ha movido. Constellation Brands, propietaria de Corona y Modelo, ha invertido miles de millones en el mercado de bebidas con THC, y algunas asociaciones tradicionales del sector alcohólico han empezado a admitir empresas de cannabis entre sus miembros.
Desde el punto de vista de la reducción de daños, el cambio puede ser positivo. El alcohol está relacionado con numerosos problemas de salud, entre ellos varios tipos de cáncer, mientras que el cannabis, sobre todo en formas que no se fuman como las bebidas, se percibe como una alternativa menos nociva.