descenso del cannabis juvenil

El consumo de cannabis entre adolescentes cae un 40 % en España en dos décadas

Mario Blunt
29 de septiembre de 2025 · Actualizado el

El consumo de cannabis entre los adolescentes españoles ha caído un 40 % en dos décadas, según un informe del Ministerio de Sanidad. En 2004, año en que tocó techo, el 25 % de los estudiantes de secundaria de 14 a 18 años decía haberlo consumido en el último mes; ahora lo afirma el 15 %.

El informe atribuye este descenso del cannabis juvenil a varios factores: los jóvenes perciben más riesgos asociados al consumo, las campañas educativas y sanitarias han contribuido a la concienciación, y los cambios culturales y familiares han influido en sus decisiones.

Los adultos consumen igual

En la población general, de 15 a 64 años, el consumo se mantiene estable. Un 10 % ha tomado cannabis en el último mes y un 2,5 % lo consume a diario, una cifra que ha subido ligeramente en los últimos años.

El cannabis es la segunda droga que más tratamientos por adicción genera, solo por detrás de la cocaína: está detrás del 27,4 % de ellos. Entre los menores de 18 años, el 93,5 % de los tratamientos por dependencia de sustancias ilegales se deben al cannabis. Además, el 46,2 % de las urgencias hospitalarias por consumo de sustancias psicoactivas no terapéuticas están relacionadas con él, por encima incluso de la cocaína.

Más THC y nuevos productos

Aunque los adolescentes consumen menos, el cannabis que circula es más potente. El hachís analizado llega al 29 % de THC y la marihuana, al 12,6 %, cifras muy superiores a las de hace 20 años. Según el informe, cuanto mayor es la concentración de THC, más intensos son los efectos negativos: más probabilidad de trastornos mentales, más dependencia y posibles problemas cardiovasculares.

El estudio alerta también de nuevas formas de consumo, como los comestibles (golosinas o aperitivos), los líquidos para vapear y los cannabinoides sintéticos, sustancias químicas que imitan el efecto del THC y que a menudo se venden en papel impregnado o en alimentos. Estos compuestos se crean a gran velocidad para esquivar la regulación, tienen riesgos poco conocidos por su diversidad química y son fáciles de conseguir, sobre todo para los jóvenes.

Para hacer frente a estos problemas, el Ministerio de Sanidad propone mantener una vigilancia epidemiológica constante, apostar por una prevención basada en la evidencia científica y reforzar las políticas públicas de salud y educación, con el objetivo de reducir el consumo y también sus efectos adversos.

Sobre el autor
Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
Ver todos sus artículos →
0 0 votos
Valora esta noticia
Suscríbase a
Notificar
guest
0 comentarios
Más antiguo
Más reciente Más votados
0
Me encantaría conocer su opinión.x