Vapear cannabis genera hasta un 99 % menos de tóxicos que fumarlo, según un estudio de PAX

Vapear cannabis genera hasta un 99 % menos de tóxicos que fumarlo, según un estudio de PAX

Mario Blunt
16 de abril de 2026

Vaporizar cannabis libera hasta un 99 % menos de subproductos nocivos que fumarlo en un porro, según un estudio de PAX, una empresa que fabrica vaporizadores. La compañía ha presentado los datos en un debate que divide desde hace años a consumidores, médicos y reguladores: si vapear cannabis es más seguro que fumarlo.

El estudio parte de una idea: el problema no es la planta, sino quemarla. Cuando la marihuana arde, sus componentes (cannabinoides, terpenos, lípidos, proteínas y carbohidratos) se degradan por el calor y la oxidación. En ese proceso aparecen benceno, formaldehído, acetaldehído, hidrocarburos aromáticos policíclicos, compuestos orgánicos volátiles y partículas sólidas derivadas de la pirólisis. Todos pertenecen al grupo de los HPHC (Harmful and Potentially Harmful Constituents), muy estudiados en el tabaco. El vaporizador, en cambio, calienta la planta por debajo del punto de combustión y libera cannabinoides y terpenos sin quemar la materia vegetal.

Cómo se hizo la comparación

El equipo de PAX, dirigido por Richard Rucker y Derek Shiokari, comparó el humo de porros tradicionales con el aerosol de dos dispositivos de la marca: FLOW, para flor seca, y TRIP, para aceites. En todas las pruebas se usó el mismo lote de cannabis, Lemon Cake Batter de Humboldt Farms, para que los resultados fueran comparables. Los autores lo resumen así:

“En todos los analitos medidos, la vaporización redujo los subproductos dañinos hasta en un 99 % en comparación con el humo del cigarrillo”.

Las mayores reducciones se dieron en marcadores típicos de la combustión, como los aldehídos y los compuestos aromáticos.

Un estudio de la propia industria

El trabajo lo firma una empresa que vende vaporizadores, algo que hay que tener presente. Sus conclusiones coinciden, eso sí, con investigaciones previas de universidades y organismos independientes que señalan la combustión como principal origen de los tóxicos inhalados.

Para el consumidor, vapear podría reducir de forma notable la exposición a sustancias dañinas, aprovechar mejor los cannabinoides y conservar los terpenos, lo que da un sabor más limpio. En salud pública, los datos podrían influir en la regulación de los dispositivos, apoyar campañas de reducción de daños como las del tabaco y reforzar la necesidad de distinguir entre formas de consumo en los estudios epidemiológicos. A la industria le sirven para presentar la vaporización como una opción más segura, aunque cualquier afirmación de este tipo necesita validación independiente.

El estudio llega cuando en varios estados de EE. UU. la legalización del cannabis ha coincidido con una caída notable del consumo de tabaco. Correlación no es causalidad, pero algunos expertos apuntan a que la disponibilidad de alternativas como los vaporizadores podría estar cambiando hábitos. Ningún método de inhalación es inocuo, y los resultados de PAX tendrán que confirmarse en investigaciones independientes.

Sobre el autor

Mario Blunt

Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
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