El moho gris, también llamado podredumbre del cogollo, es una enfermedad causada por el hongo Botrytis cinerea que ataca a muchos cultivos, sobre todo durante la floración y después de la cosecha. Si no se detecta y trata a tiempo, puede echar a perder una cosecha entera.
El moho gris (Botrytis cinerea) es un hongo necrotrófico: se alimenta primero de tejido vegetal muerto y después invade el sano. Sus esporas pueden permanecer latentes durante meses hasta encontrar condiciones favorables, y afecta tanto a cultivos de interior como de exterior, en especial a las plantas con cogollos densos y compactos.
Cuándo aparece y cómo reconocerlo
La botritis prospera en ambientes húmedos y frescos. El riesgo se dispara con una humedad relativa superior al 55 %, temperaturas por debajo de 20 °C, mala ventilación, plantas muy juntas y restos de tejido muerto. Las esporas llegan al cultivo con el viento, el agua, la ropa, las herramientas o el calzado.
Detectarla al principio es difícil porque empieza por el interior del cogollo. Las señales más habituales son manchas oscuras en hojas y flores, un recubrimiento grisáceo, seco y quebradizo, olor a humedad o a descomposición y podredumbre visible en las inflorescencias. Los cogollos infectados no deben consumirse ni procesarse, porque suponen un riesgo para la salud.
El ciclo del hongo explica por qué cuesta tanto erradicarlo: germina en tejido muerto, invade el sano y produce nuevas esporas que se dispersan con facilidad. Si no se retiran los restos vegetales y se abandona la prevención, el ciclo se repite.
Prevención en el cultivo
La prevención es la mejor defensa contra el moho gris, y también la más barata. Las medidas básicas son:
- Mantener la temperatura entre 21 y 25 °C.
- Controlar la humedad entre el 44 y el 55 %.
- Asegurar una ventilación constante, con ventiladores que repartan el aire y eviten zonas estancadas.
- Limpiar y desinfectar con frecuencia suelos, paredes, herramientas y ropa.
- Retirar hojas muertas y restos orgánicos.
- Usar ropa y herramientas exclusivas para el cultivo y limitar el acceso a la zona.
La humedad es el factor decisivo: las oscilaciones nocturnas y la condensación en las hojas favorecen la infección, por lo que se recomienda usar higrómetros y deshumidificadores. Un microclima estable, cálido y seco reduce el riesgo. Aplicar protocolos de bioseguridad puede rebajar hasta un 10 % el riesgo de infección, y la formación de los cultivadores y el uso de sensores y automatización ayudan a mantener el control.
Secado, almacenamiento y tratamiento
El moho gris puede aparecer incluso después de cosechar, y un error en esta fase puede arruinar la cosecha aunque las plantas estuvieran sanas. Los cogollos deben secarse en habitaciones ventiladas, a entre 18 y 22 °C y con un 50 % de humedad, separados entre sí para que circule el aire. Conviene revisarlos a diario durante el secado y desinfectar la sala con regularidad.
Si se detecta botritis, hay que actuar de inmediato:
- Cortar las zonas afectadas dejando margen de tejido sano.
- Desinfectar las herramientas después de cada corte.
- Desechar el material infectado en bolsas cerradas.
- Desinfectar por completo el cuarto de cultivo.
Estas son las dudas más comunes sobre la enfermedad:
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿El moho gris destruye toda la cosecha? | No necesariamente. Una respuesta rápida puede salvar plantas sanas. |
| ¿Qué condiciones lo favorecen? | Humedad alta (>55%) y temperaturas bajas (<20 °C), junto con mala ventilación. |
| ¿Se pueden consumir cogollos infectados? | No. Son peligrosos para la salud. |
| ¿Cómo prevenirlo en cultivos exteriores? | Elegir zonas ventiladas, retirar hojas sobrantes y proteger de la lluvia. |
| ¿Puede aparecer después de la cosecha? | Sí. El secado y almacenamiento son etapas críticas para evitarlo. |