Iluminación LED para cultivo indoor: tipos, potencia por armario y espectro

Iluminación LED para cultivo indoor: tipos, potencia por armario y espectro

Mario Blunt
9 de junio de 2026

La iluminación LED para cultivo indoor se ha convertido en el estándar para quien quiere rendimiento, eficiencia y control en un espacio cerrado. Saber qué tipos hay, cuánta potencia necesita cada armario y qué espectro pide cada fase ayuda tanto a montar un primer cultivo como a ajustar una instalación que ya funciona.

El motivo principal de su dominio es la eficiencia energética. Los LED consumen menos electricidad, generan menos calor y ofrecen un espectro más adecuado para las plantas que tecnologías como HPS o CFL. Convierten más energía en luz útil (PPF) y menos en calor, lo que reduce la factura y la necesidad de ventilación, algo que se nota en espacios pequeños o en climas cálidos. Un buen panel puede durar entre 50.000 y 60.000 horas, y muchos modelos ofrecen espectro completo que imita la luz solar.

Qué tipos de LED hay

Los COB (chip on board) son chips grandes que emiten una luz muy intensa desde un punto concentrado. Penetran bien en la planta y sirven para cultivos altos o variedades exigentes, aunque suelen calentar más que otros LED. Las Quantum Board son paneles planos con cientos de diodos repartidos de forma uniforme: muy eficientes, con una cobertura homogénea y muy extendidas en los cultivos actuales.

Los LED de espectro completo imitan la luz solar y valen para todas las etapas, así que no hay que cambiar de lámpara entre crecimiento y floración; por eso se recomiendan a principiantes. Los que incorporan UV e IR añaden longitudes de onda que mejoran la resina, el color y el vigor en floración, pero se usan como complemento, no como luz principal.

Cuánta potencia y qué espectro

Lo que importa no es solo cuántos vatios consume la lámpara, sino cuánta luz útil produce (PPFD y PPF). Como referencia práctica, en crecimiento se calculan 25–35 W por cada 30×30 cm y en floración, 35–50 W por cada 30×30 cm. Según el tamaño del armario, eso se traduce en:

  • 60×60 cm: 100–150 W.
  • 80×80 cm: 200–240 W.
  • 100×100 cm: 300–400 W.
  • 120×120 cm: 480–600 W.

Para afinar más hay que medir con un medidor PAR, pero estas cifras sirven a la mayoría de cultivadores.

El espectro orienta el desarrollo de la planta. Los azules (400–500 nm) favorecen un crecimiento compacto y fuerte, y los rojos (600–700 nm) impulsan la floración y la producción. La luz UV aumenta la resina y las defensas naturales, y la IR mejora la elongación y la maduración. Los LED de espectro completo actuales ya incluyen casi todas estas longitudes de onda.

Configuración según el espacio

En un armario pequeño, de 60×60 u 80×80, basta una Quantum Board de 120–200 W con ventilación moderada, suficiente para 1–4 plantas. En uno mediano, de 100×100, lo indicado es un panel de 300–400 W con cobertura uniforme para 4–6 plantas. Las salas grandes necesitan varios paneles modulares bien repartidos para evitar sombras y un control ambiental más exigente.

Con cualquier equipo, la distancia es determinante: demasiado cerca quema y demasiado lejos estira las plantas. El fotoperiodo habitual es de 18/6 en crecimiento y 12/12 en floración. Conviene ajustar la intensidad si el panel lo permite, reforzar la ventilación para compensar el calor residual y usar reflectores o paredes blancas para aprovechar toda la luz.

Sobre el autor
Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
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