Las fundas de almohada impregnadas con cannabidiol mejoraron la calidad del sueño y redujeron la ansiedad en un grupo de enfermeros que trabajan por turnos, según un nuevo estudio publicado en la revista Healthcare. Los autores presentan las fundas de almohada con CBD como una intervención no invasiva para personas con horarios laborales irregulares.
«Las fundas de almohada recubiertas de CBD demostraron mejoras en la calidad del sueño, el estado de ánimo y la ansiedad», recoge el informe. El mecanismo propuesto es la absorción transdérmica: el CBD pasa a través de la piel e interactúa, local y sistémicamente, con los receptores cannabinoides, lo que favorecería la relajación previa al sueño.
Tres semanas con 55 enfermeros
En el ensayo participaron 55 profesionales de enfermería (45 mujeres y 10 hombres) que habían declarado problemas de sueño. Durante tres semanas durmieron con estas fundas, y su descanso se midió con dispositivos Fitbit. Las fases de sueño ligero y profundo mejoraron ligeramente.
Los cambios en la estructura del sueño no fueron significativos en todos los participantes, aunque la duración del sueño sí mejoró de forma notable en quienes tenían problemas concretos. El efecto fue mayor en las personas que hacían menos ejercicio, lo que según los autores sugiere que el CBD podría ayudar más a quienes no cuentan con ese regulador natural del descanso.
Menos ansiedad, menos efectos secundarios
El estudio atribuye parte de la mejora a los efectos ansiolíticos y antidepresivos del CBD. La reducción de la ansiedad fue estadísticamente significativa, y los investigadores creen que eso contribuyó a un sueño más reparador. Frente al vapeo o la ingestión oral, la funda evita los efectos secundarios asociados a esas vías de consumo.
El trabajo se suma a otras investigaciones sobre el cannabidiol, desde el uso de cannabis medicinal contra el dolor y el insomnio en personas mayores hasta su empleo en cosméticos por sus propiedades antioxidantes. En uno de esos estudios recientes, el cannabis medicinal ayudó al 45 % de los participantes mayores a dormir mejor de forma significativa.