Varias marcas estadounidenses de bebidas con THC han puesto en marcha un estudio observacional para medir cómo influyen estos productos en el consumo de alcohol, el estado de ánimo y la calidad de vida. La firma de investigación MoreBetter, que lo ha anunciado, busca hasta 2.000 adultos, que recibirán bebidas gratis durante tres semanas.
La iniciativa llega en un momento en que el cannabis pone en jaque a la industria del alcohol en Estados Unidos y parte de los consumidores lo elige como alternativa.
Cómo será el estudio
Durante la primera semana, los participantes no tomarán las bebidas y solo se observarán sus hábitos. En las dos siguientes las consumirán, y cada día registrarán lo que beben y responderán cuestionarios sobre su calidad de vida. Los investigadores quieren comprobar si estas bebidas pueden ser una opción más saludable que el alcohol y reunir datos reales sobre sus efectos.
Además de los seltzers con THC, se probarán otros formatos, como mezcladores, polvos y chupitos concentrados, para ver cómo influyen la presentación y la dosis en la experiencia. Entre los patrocinadores están BRĒZ, Iconic Tonics y Cantrip, que ven en el proyecto una forma de cambiar la oferta de bebidas para adultos en el país.
Un mercado del alcohol en retroceso
El anuncio coincide con un momento en que las ventas de alcohol están cayendo. Un informe de Bloomberg califica el cannabis de «amenaza significativa» para el sector, porque cada vez hay más consumidores que lo prefieren al vino, la cerveza o los licores. El cannabis sigue teniendo obstáculos regulatorios en Estados Unidos, pero el mercado crece y las previsiones sitúan sus ventas en 37.000 millones de dólares en 2027.
Efectos conocidos del THC
El tetrahidrocannabinol (THC) tiene efectos positivos y negativos. Se usa para aliviar el dolor crónico y agudo, reducir las náuseas en tratamientos como la quimioterapia y estimular el apetito en personas que pierden peso por una enfermedad. También tiene efecto antiinflamatorio y, al activar ciertos receptores cerebrales, produce sensación de calma y placer.
Entre los riesgos, fumarlo puede causar bronquitis crónica y otros problemas pulmonares. Puede provocar ansiedad, depresión y, en casos extremos, psicosis, y el consumo frecuente afecta a la memoria, la concentración y el aprendizaje. Entre el 7 % y el 10 % de los consumidores desarrolla dependencia, y puede causar taquicardia o agravar problemas cardiacos previos. Los efectos varían según la dosis, la frecuencia de consumo y la predisposición de cada persona.