El cannabis se conoce sobre todo por su uso recreativo y medicinal, pero también puede tratarse como un alimento. Comer cannabis crudo, como si fuera una verdura más, aporta nutrientes y compuestos con posibles beneficios para la salud, aunque conviene conocer las formas de consumo, la situación legal y algunas precauciones de seguridad.
Qué aporta el cannabis crudo
En su estado natural, la planta contiene THCA y CBDA, los precursores ácidos del THC y del CBD, con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. También tiene terpenos, responsables de su aroma, que pueden influir en el bienestar general: algunos tienen efecto relajante y otros favorecen la concentración.
A ello se suman los flavonoides, presentes en muchas plantas y causantes de los colores intensos de frutas y verduras, que tienen efecto antioxidante y pueden contribuir a la salud cardiovascular. El cannabis aporta además hierro, calcio y vitaminas A, C y E, y sus hojas son una fuente de fibra y proteína vegetal, útiles para la digestión y el mantenimiento muscular.
Batidos, ensaladas e infusiones
La forma más sencilla de incorporarlo a la dieta es el batido o el zumo, mezclando hojas y flores frescas con frutas y verduras. Combinarlo con espinacas, manzana y jengibre mejora el sabor. Las hojas también pueden añadirse a ensaladas verdes con aguacate, frutos secos y aliños naturales.
Otra opción es la infusión de hojas frescas, que no tiene efectos psicoactivos y admite limón o miel. Por último, las hojas trituradas pueden mezclarse con aceites para aliñar ensaladas o para preparar salsas y dips.
Legalidad y precauciones
El estatus legal del cannabis cambia según el país y la región: en algunos lugares solo se permite con fines medicinales y en otros está totalmente prohibido. Si se consume, debe proceder de fuentes seguras y sin pesticidas, y el cultivo ecológico es la opción más recomendable para evitar sustancias dañinas.
Como cualquier verdura, hay que lavarlo bien para evitar la contaminación por bacterias y hongos. Se recomienda hacerlo con agua y vinagre.
Su posible uso terapéutico
Los ácidos cannabinoides podrían ayudar a reducir la inflamación en enfermedades como la artritis o la colitis. Algunos estudios apuntan también a un efecto neuroprotector que ayudaría a prevenir enfermedades neurodegenerativas, y el cannabis crudo estimula el sistema endocannabinoide sin producir efectos psicoactivos.
Estos beneficios no están todavía bien establecidos en personas. Quien quiera probarlo debe asegurarse de que la planta procede de una fuente fiable y de que su consumo es legal donde vive.