Un estudio de la Universidad Estatal de Colorado ha observado que administrar CBD a perros sanos durante 36 semanas cambia de forma amplia su metabolismo. Los efectos alcanzan a los lípidos, la inflamación, los antioxidantes y la salud intestinal.
La investigación, publicada en el Journal of Animal Science y dirigida por Isabella Corsato Alvarenga y Stephanie McGrath, se diferencia de la mayoría de trabajos sobre CBD en perros en que no se centra en animales enfermos, sino en adultos sanos.
Cómo se hizo el estudio
Participaron 18 perros adultos sanos, alimentados con la misma dieta comercial durante los 28 días previos. Se repartieron en tres grupos: placebo, 5 mg/kg y 10 mg/kg de un extracto de cáñamo de amplio espectro con más del 94,6% de CBD, administrado a diario. Cada 4 semanas se les hizo un análisis de sangre para estudiar el metaboloma circulante, es decir, el conjunto de metabolitos presentes en sangre.
Qué cambió en el organismo
Los investigadores detectaron 584 metabolitos modificados de forma significativa. Los cambios más notables afectaron a lípidos, ácidos grasos, eicosanoides, antioxidantes y compuestos derivados del microbioma intestinal.
Aumentaron las acilcarnitinas, los ácidos grasos libres y los derivados de taurina, y se redujeron los lisofosfolípidos, los plasmalógenos y las esfingomielinas, lo que apunta a una modulación de las membranas celulares y del metabolismo energético. También bajaron el cortisol y la corticosterona, hormonas ligadas al estrés, y eicosanoides proinflamatorios como el tromboxano B2, implicado en la agregación de plaquetas y la inflamación.
Subieron, en cambio, los derivados de la vitamina E y los productos de degradación del glutatión, una posible protección frente al estrés oxidativo, así como los péptidos gamma-glutamil y los indoles derivados del triptófano, asociados a la salud intestinal y a la comunicación entre intestino y cerebro. En el sistema endocannabinoide aumentaron los endocannabinoides derivados de taurina y se redujo la linoleoil etanolamida, un compuesto con efectos antiinflamatorios y que reduce el apetito.

Lo que significa para la veterinaria
Según el estudio, el CBD podría tener un papel preventivo y modulador en perros sanos, más allá de su uso en patologías como la epilepsia o la artrosis. Es uno de los primeros trabajos que miden su efecto en animales sanos durante un periodo prolongado, y sus resultados interesan a la nutrición funcional y al desarrollo de suplementos.
Los autores advierten, aun así, de que faltan estudios con formulaciones purificadas o con perfiles de cannabinoides más variados, y de que es necesario evaluar la seguridad a largo plazo y los efectos en distintas razas, edades y condiciones clínicas.