El cannabis contiene más de 100 cannabinoides, y más allá del THC y el CBD hay otros que empiezan a ganar terreno por sus efectos propios. El CBG, el CBN y el THCV son los más citados. Cada uno actúa de forma distinta sobre los receptores CB1 y CB2 del sistema endocannabinoide, que regula funciones como el sueño, el dolor, el estado de ánimo o la inflamación.
Los cannabinoides pueden ser endocannabinoides, si los produce el propio cuerpo, o fitocannabinoides, si proceden de la planta. Estas son las diferencias entre los cuatro más conocidos después del THC, con lo que se sabe de sus efectos y su situación legal en España.
CBD y CBG, sin efecto psicoactivo
El CBD (cannabidiol) es el cannabinoide más conocido después del THC. No es psicoactivo, es decir, no coloca ni altera la percepción. Tiene efecto relajante y ansiolítico, puede ayudar a reducir el estrés y a descansar mejor y actúa sobre receptores relacionados con el dolor y la inflamación. Se usa sobre todo para la ansiedad, el dolor leve o moderado, la inflamación y el sueño. En España solo es legal para uso tópico o cosmético, aunque en la práctica mucha gente lo toma por vía sublingual.
El CBG (cannabigerol) se conoce como el “cannabinoide madre” porque de él derivan otros como el CBD o el THC. En la planta madura aparece en cantidades pequeñas, pero se ha popularizado por sus efectos equilibrados y porque tampoco es psicoactivo. Es antiinflamatorio, puede aliviar molestias digestivas e interactúa con receptores del dolor, por lo que se usa para el dolor, la inflamación y el bienestar digestivo. Es legal en España siempre que el producto tenga menos del 0,2 % de THC.
CBN para dormir y THCV para la energía
El CBN (cannabinol) se forma cuando el THC se degrada con el tiempo, y por eso el cannabis envejecido tiene más CBN y resulta más sedante. Su psicoactividad es muy baja. Produce una sedación suave y relajación muscular, tiene potencial antiinflamatorio y, según estudios preliminares, podría ser neuroprotector. Se usa para el insomnio, la relajación profunda y el estrés nocturno, y es legal con menos del 0,2 % de THC.
El THCV (tetrahidrocannabivarina) se parece químicamente al THC, pero sus efectos son muy distintos, sobre todo en dosis bajas, en las que no suele ser psicoactivo. Aumenta la energía y la concentración y reduce el apetito, de ahí su apodo de “anti-munchies”. Estudios preliminares le atribuyen potencial antipsicótico y un posible papel en la regulación de la glucosa, aunque el uso metabólico sigue en investigación. Su punto de ebullición es de 220 °C, más alto que el del THC, algo a tener en cuenta en los vaporizadores.
Los cuatro, comparados
| Cannabinoide | Psicoactividad | Efectos principales | Usos comunes | Legalidad en España |
|---|---|---|---|---|
| CBD | No | Relajación, reducción del estrés, antiinflamatorio | Ansiedad, dolor, bienestar general | Legal uso tópico/cosmético |
| CBG | No | Antiinflamatorio, equilibrio digestivo | Dolor, inflamación, digestión | Legal <0,2% THC |
| CBN | Muy baja | Sedación suave, relajación | Insomnio, descanso profundo | Legal <0,2% THC |
| THCV | Baja en dosis pequeñas | Energía, concentración, supresión del apetito | Control del apetito, enfoque | Variable según THC total (≤0,2%) |
A grandes rasgos, el CBD es la opción para relajarse sin colocarse; el CBG, para el dolor o la inflamación; el CBN, para dormir mejor, y el THCV, para la energía, la concentración o el control del apetito. Antes de usar cualquiera de ellos conviene comprobar la legalidad y la calidad del producto y, si hay dudas médicas, consultar con un profesional.