Un equipo de investigadores brasileños ha desarrollado una técnica electroquímica portátil que detecta y cuantifica a la vez dos de los principales compuestos del cannabis, el Δ9-tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). El estudio, publicado en la revista Talanta, la plantea como una alternativa barata y rápida para controlar la calidad de los productos cannábicos sobre el terreno.
El sistema que detecta THC y CBD utiliza electrodos de carbono serigrafiados sin modificar, sumergidos en un medio muy alcalino. Mediante voltametría de onda cuadrada, los autores identificaron procesos de oxidación distintos para cada compuesto, lo que permite medirlos simultáneamente sin equipos costosos.
Cómo funciona y qué precisión tiene
El THC mostró un único proceso de oxidación irreversible, mientras que el CBD presentó cinco procesos electroquímicos bien definidos, de reducción y de oxidación. El medio alcalino altera el comportamiento del CBD, lo que facilita distinguirlo del THC.
Según el estudio, el método es sensible y reproducible, incluso cuando se usan electrodos diferentes:
| Parámetro | THC | CBD |
|---|---|---|
| Límite de detección | 0.09 μmol/L | 2.72 μmol/L |
| Desviación estándar relativa (corrientes pico) | ||
| Desviación estándar relativa (potenciales pico) |
Prueba con muestras incautadas y comerciales
Para comprobar su utilidad práctica, los investigadores analizaron 35 muestras de cannabis incautadas y 7 productos comerciales. Los resultados coincidieron con los de la técnica estándar de laboratorio, la cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas (GC-MS), y los ensayos de recuperación dieron valores cercanos al 100 %.
El sistema detectó también cannabinoides semisintéticos como el Δ8-THC, el acetato de Δ8-THC y el hexahidrocannabinol (HHC), cada vez más presentes en el mercado y en las incautaciones, sin que interfirieran con los picos de oxidación del CBD.
Frente a la cromatografía, que exige equipos sofisticados, personal muy cualificado y análisis largos, la técnica es portátil, mide ambos compuestos en una sola lectura y no necesita reactivos caros ni preparación compleja. Los autores le ven aplicación en el control de calidad de la producción, en comprobaciones rápidas en puntos de venta y dispensarios, como herramienta de campo para policías y laboratorios forenses y en la vigilancia de productos emergentes como los cannabinoides semisintéticos.