Las personas con un consumo frecuente de marihuana tienen un 40 % menos de riesgo de desarrollar enfermedad hepática asociada al alcohol (EHA), según un estudio de la Virginia Commonwealth University publicado en Liver International. El trabajo analiza los datos de 66.228 pacientes entre 2010 y 2022.
Los investigadores evaluaron la relación entre el cannabis y las distintas fases de la enfermedad: esteatosis hepática, hepatitis alcohólica, fibrosis, cirrosis y descompensación hepática, además de la mortalidad por cualquier causa.
Cómo se hizo el estudio
Se trata de una cohorte emparejada por propensión en la que los pacientes se dividieron en tres grupos: personas con trastorno por consumo de cannabis (TCC), que incluye el uso frecuente y la dependencia; usuarios ocasionales (UC), y no consumidores.
En el grupo de consumo frecuente, el riesgo combinado de EHA fue un 40 % menor, la descompensación hepática se redujo un 17 % y la mortalidad general, un 14 %. El efecto protector apareció en todas las etapas de la enfermedad, y la diferencia entre usuarios ocasionales y frecuentes sugiere una posible relación dosis-respuesta.
El papel que atribuyen al CBD
Los autores creen que el sistema endocannabinoide, y en particular el CBD, podría estar detrás de este efecto. Apuntan a la modulación de los receptores cannabinoides y a las propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y neuroprotectoras del CBD, que además podría reducir los síntomas de abstinencia y el riesgo de recaída en el trastorno por consumo de alcohol (TCA).
Por eso ven el sistema cannabinoide como posible diana farmacológica contra la EHA y piden ensayos clínicos con dosis controladas de CBD. También plantean usarlo en programas de reducción de daños para personas con TCA.
Limitaciones y contexto
El estudio se basa en códigos de diagnóstico, no en mediciones directas del consumo, y el cannabis conlleva riesgos psiquiátricos conocidos, como la esquizofrenia o el deterioro cognitivo, que obligan a interpretar los resultados con cautela. El uso clínico del CBD sigue siendo limitado.
Otros trabajos van en la misma línea. Investigaciones en Australia y EE. UU. respaldan que el CBD puede reducir el consumo voluntario de alcohol, y estudios publicados en Nature y en el British Journal of Pharmacology le atribuyen efectos sobre la abstinencia, la prevención de recaídas y la protección neuronal.
Fuera del laboratorio, las encuestas recientes indican que 4 de cada 5 adultos que toman bebidas con cannabis han reducido su consumo de alcohol y que más del 20 % lo ha dejado por completo. Millennials y Gen Z recurren a bebidas con THC para sustituir el alcohol en sus actividades sociales.