cannabigerol, CBG

El cannabigerol (CBG) protege los riñones de ratas alimentadas con grasas y azúcares

Mario Blunt
21 de julio de 2026

El cannabigerol (CBG), un cannabinoide no psicoactivo del cannabis, redujo la acumulación de grasa en los riñones de ratas alimentadas con una dieta rica en grasas y azúcares, según un nuevo estudio de investigadores especializados en metabolismo renal. Los autores creen que podría ayudar a frenar el daño renal temprano asociado a la mala alimentación.

El CBG es uno de los compuestos menos estudiados de la planta. A diferencia del THC, no altera la conciencia, lo que facilita su posible uso médico.

Cuatro grupos de ratas y seis semanas de dieta

Los científicos alimentaron a ratas Wistar macho durante seis semanas con una dieta rica en grasas y sacarosa, un tipo de alimentación que se asocia a obesidad, diabetes tipo 2 y trastornos metabólicos que pueden acabar en enfermedad renal.

Los animales se repartieron en cuatro grupos: uno de control con dieta estándar, otro con dieta estándar y CBG, un tercero con la dieta rica en grasas y azúcares sin tratamiento y un cuarto con esa misma dieta y CBG. El cannabinoide se administró durante las dos últimas semanas, y después se analizaron tejido renal y orina para medir la composición de ácidos grasos, la acumulación de lípidos y la actividad de las enzimas que metabolizan las grasas.

Menos grasa acumulada en el riñón

La dieta rica en grasas y azúcares desajustó la regulación de los lípidos en los riñones: subieron los ácidos grasos saturados y monoinsaturados y bajaron los poliinsaturados, necesarios para la salud de las células.

El tratamiento con CBG redujo la acumulación de triacilgliceroles, una forma de grasa almacenada, y devolvió los ácidos grasos poliinsaturados de los fosfolípidos renales a sus niveles normales. También aumentó la actividad de proteínas que degradan las grasas, como la carnitina palmitoiltransferasa 1 (CPT1) y la lipoproteína lipasa (LPL), y redujo la expresión de enzimas que las fabrican y almacenan, como la estearoil-CoA desaturasa 1 (SCD1) y la ácido graso sintasa (FAS).

Según los autores, estos cambios indican que el CBG estimula la oxidación de los ácidos grasos y frena su producción, lo que ayudaría a prevenir el daño renal ligado a los trastornos metabólicos.

Pendiente de estudios en personas

Los investigadores concluyen que el CBG podría mitigar la lesión renal temprana relacionada con dietas poco saludables y enfermedades metabólicas, pero subrayan que el trabajo se hizo en animales y que hacen falta ensayos clínicos para confirmar el efecto y fijar dosis seguras. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 10% de la población mundial sufre algún grado de enfermedad renal crónica, en la mayoría de los casos vinculada a diabetes, hipertensión y obesidad.

Investigaciones anteriores han atribuido al CBG capacidad para reducir la inflamación intestinal, proteger las neuronas y mejorar la función hepática. En países como Canadá, Estados Unidos y España ya se desarrollan suplementos y extractos ricos en este cannabinoide, tanto para investigación clínica como para el mercado de bienestar.

Sobre el autor
Mario Blunt escribe sobre cannabis desde 2001. Empezó en papel, en la revista Yerba, y siguió en medios digitales como La Marihuana (lamarihuana.com); ambas cabeceras ya han cerrado. Antes de escribir ya era usuario y defensor del cannabis, y esa experiencia se nota en sus textos sobre regulación, cultivo y cultura cannábica. En Diario420 firma con seudónimo.
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